Siete de cada diez trabajadores no sabe desconectar

Un estudio revela que el 67,3% de empleados atiende llamadas fuera de su horario, cinco puntos más que antes del confinamiento

REDACCIÓN/EFE

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La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, prometió en febrero regular la desconexión digital para permitir la conciliación familiar. efe

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, prometió en febrero regular la desconexión digital para permitir la conciliación familiar. efe

El confinamiento también ha disparado la adicción al trabajo de muchas personas o, al menos, la hecho surgir. Según un estudio de InfoJobs, mientras que en 2018 era el 51% de la población activa española la que declaraba responder e-mails o WhatsApp y atender llamadas de trabajo fuera de horario laboral, en el periodo pre-covid esta cifra ascendía al 62,5% y, en la «nueva normalidad», el porcentaje crece 4,8 puntos porcentuales y llega al 67%.

La plataforma para encontrar trabajo cree que la implementación de políticas de desconexión digital es una asignatura pendiente para las empresas españolas ya que, en el periodo pre-covid, solo el 28,5% de las empresas encuestadas disponía de alguna política de desconexión.

De ahí que los expertos recomienden regular el teletrabajo y la desconexión digital. El artículo 88 de la Ley de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, de 2018, ya establece que «los trabajadores y los empleados públicos tendrán derecho a la desconexión digital a fin de garantizar, fuera del tiempo de trabajo legal o convencionalmente establecido, el respeto de su tiempo de descanso, permisos y vacaciones, así como de su intimidad personal y familiar». Sin embargo no es suficiente

Prevención de riesgos

Ayer mismo UGT reclamó regular la desconexión laboral como un derecho más que se incluya tanto en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales como en la ordenación del tiempo de trabajo, ya existente en el Estatuto de los Trabajadores, siempre bajo el paraguas del diálogo social.

El sindicato denunció cómo, «año tras año», resulta cada vez más complicado desconectar del trabajo, principalmente por una «inadecuada» gestión de las tecnologías que «está difuminando la frontera entre el tiempo profesional y el personal», llegando a debilitar la salud mental de los trabajadores.

Esta situación se ha visto agravada, según UGT, por la crisis del coronavirus, dado el nivel de estrés generado por la pandemia y el aislamiento de los teletrabajadores, que pueden sentirse discriminados en el acceso a ascensos o formación, o echar en falta un reconocimiento por parte de sus superiores.

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