Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Tres generaciones cultivando ponsetias

La empresa reusense Josep Cort Giralt fue una de las pioneras en Catalunya en el cultivo de la ponsetia, conocida también como ´planta de Navidad´

Rafael Servent

Whatsapp
Josep Cort y Rosa Maria Rovira, en uno de los invernaderos de su vivero en Reus. Foto: Pere Ferré

Josep Cort y Rosa Maria Rovira, en uno de los invernaderos de su vivero en Reus. Foto: Pere Ferré

Josep Cort (Reus, 57 años) carga un camión con unas plantas de hojas rojizas, que se descargarán en alguna gran superficie para venderse junto a los turrones, neules (barquillos) y clásicos varios de Navidad que invaden estos días las zonas más visibles de los comercios.

Él es la tercera generación en esta empresa familiar ubicada en Reus, que hoy lleva su nombre (Josep Cort Giralt) y que fue una de las pioneras en Catalunya en el cultivo de la ponsetia, conocida también como ‘planta de Navidad’.

La ponsetia es una planta arbustiva originaria de México que florece entre los meses de noviembre y febrero. Es en esta época del año, coincidiendo con Navidad, cuando sus hojas adquieren un característico tono rojizo que la tradición ha asociado con la ornamentación navideña, convirtiéndola en un clásico en los hogares a la altura del Belén, el Tió o el Árbol de Navidad.

Tras haber llegado a producir hasta 50.000 ponsetias al año en la década de los noventa y representar hasta un 60% de sus ventas anuales, este negocio acusó –como el resto de viveristas catalanes– una sobreproducción en el sector que rebajó su mercado hasta las aproximadamente 15.000 unidades que cultivan hoy. Las ponsetias siguen siendo, sin embargo, un 20% de la facturación anual de este negocio familiar, que cerró el año pasado con unas ventas de unos 150.000 euros.

A Josep Cort le acompaña en este negocio su esposa Rosa Maria Rovira (Reus, 55 años) y, en breve, quizás sus hijos Josep (con 22 años, estudia Administración y Dirección de Empresas) y Judith (19 años, cursando Ingeniería Agroambiental y del Paisaje).

Seis meses de cultivo y mucha precisión para hacer coincidir el máximo enrojecimiento de las hojas con las fechas navideñas (un enrojecimiento natural, que se produce con la falta de luz diurna, y que se consigue durante los meses del año en los que se acorta el día) dan como resultado un producto que tiene hoy en las grandes superficies su principal canal de distribución.

Alrededor del 75% de las ventas de ponsetias que produce Josep Cort se llevan a cabo en este tipo de establecimientos comerciales. El resto se canaliza a través de floristerías y centros de jardinería. Hay dos formatos: la ponsetia estándar (de las que produce unos 11.000 ejemplares, y cuyo precio de venta al público está entre los 3’5 y los 4 euros) y la mini (unas 4.000 unidades, con precio de venta de entre 2 y 2,20 euros).

El 80% de ellas son rojas. La tradición (como en la mayoría de productos navideños) manda. Aunque también las hay de blancas, amarillas, rosas, matizadas... Siempre hay espacio (y mercado) para cierta divergencia. 

Temas

  • ECONOMÍA

Comentarios

Lea También