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Un nuevo impago del Govern obliga al sector social a endeudarse más

El retraso del último cuatrimestre de 2014 con entidades con convenio aún se arrastra y dificulta otra vez la gestión diaria de farmacias, residencias o guarderías tarraconenses
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Una de las protestas de los farmacéuticos. Foto: ACN

Una de las protestas de los farmacéuticos. Foto: ACN

La situación financiera de las entidades que dependen, en mayor o menor parte, de la Generalitat, vuelve a complicarse. De nuevo la falta de liquidez afecta a la supervivencia del tercer sector está en la encrucijada. Los impagos del último cuatrimestre de 2014 aún no están completamente resueltos, lo que se añade a la deuda previa que se había acumulado.

El resultado es que algunas entidades se están viendo obligadas a recurrir a créditos y a endeudarse de nuevo para poder mantener su actividad. «Parece que hay una voluntad de regularización que se puede resolver en marzo o abril pero las entidades tienen que seguir haciendo frente a sus pagos y pedir créditos para seguir adelante. Mientras la Generalitat debe, hay que buscar vías alternativas y pagar unos intereses al banco por una deuda del Govern en la prestación de un servicio público», explica Laia Grabulosa, directora técnica de la Confederació, la patronal del tercer sector en Catalunya.

El punto crítico corresponde a los últimos meses de 2014. «Nos dijeron que de septiembre a diciembre sólo podrían hacer frente al 75% de los compromisos, y hablamos de facturas, de pagos de plazas o contratos de servicio, no de subvenciones, que eso va más lento», cuenta Grabulosa. Atención a la infancia, a la drogodependencia, a la gente mayor o a la salud mental iban a ser los ámbitos más afectados. «Se nos dijo que se nos dejaría de pagar un mes, en varias tandas. Es decir, cobrarías sólo el 50% de octubre y el 50% de diciembre, por ejemplo. Eso aún no se ha corregido», admite Cinta Pascual, directora general del grup L’Onada, en Tarragona y presidenta de la Associació Catalana de Recursos Assitencials (Acra).

Pascual admite que la situación, al menos financiariamente, ha mejorado algo, aunque la deuda sigue siendo inmensa y sigue lastrando el día a día. «La mitad de las deudas acumuladas en 2012 y en 2013 se pagaron el año pasado, pero aún quedan. En lo que respecta a asistencia a la gente mayor, en toda Catalunya la Generalitat debe aún unos 40 millones», añade.

El centro de parálisis cerebral La Muntanyeta, en Sant Pere i Sant Pau, es una de las entidades que están padeciendo los últimos impagos. «Ahora estamos peor que hace un tiempo. La Generalitat tuvo problemas de tesorería final de año. En octubre y noviembre sólo cobramos la mitad. Tampoco tenemos el compromiso de cuándo se puede resolver. La situación es muy complicada», cuenta Jaume Marí, presidente de La Muntanyeta. «No peligran las nóminas, porque dependen de Ensenyament, pero sí se nos debe una parte que era para pagar cosas más pequeñas y puntuales como nóminas de monitores. Desde que comenzó este curso tampoco nos han pagado nada en ese concepto», cuenta Marí.

Así, sólo en pagos correspondientes a 2014 la deuda de la Generalitat con La Muntaneyta ronda los 200.000 euros, que se amplían a 500.000 en el global de lo que todavía está pendiente de años anteriores. «Nos dicen que no hay dinero, que no hay liquidez», se lamenta Marí.

 

‘Queremos un plan de pagos’

Las entidades sociales piden al Govern un calendario claro de pagos. «Pedimos que nos presenten un plan de pago claro para que podamos tener un margen de maniobra. Cuesta mucho ir a un banco y buscar financiación porque la Generalitat no está pagando. Antes era más fácil, ahora no», reconoce Laia Grabulosa desde la patronal, que agrega: «Estamos algo mejor que hace un tiempo pero la situación es difícil. Siempre se nos dice que están priorizando al sector social pero los problemas no dejan de aparecer».

La asociación de salud mental La Muralla, en Tarragona, es otro ente que ha visto de cerca la amenaza del cierre. «A finales de año nos pagaron los atrasos de 2012 y 2013, unos 16.000 euros, y eso fue un alivio. Ahora nos deben 14.000 euros de 2014, por el concepto que tenemos. Nos dicen que lo miran y que están pendientes. Pudimos salvarnos del cierre pero si el impago persiste no sabemos cómo acabará todo. Sobre todo pedimos regularidad en los pagos para lanificar», demanda Paula Ulloa, coordinadora de La Muralla.

 

‘Agujero’ en la farmacia

Las farmacias han sido también establecimientos que en los últimos años han pasado apuros. Aún se arrastran las dificultades que marcaron el final de 2014. Según el Col·legi de Farmacèutics de Tarragona, se deben 24,8 millones: 11,9 de noviembre que se deberían haber pagado el 5 de enero y 12,9 millones, cuyo pago, no realizado, estaba previsto para el día 5 de este mes. El presidente del colectivo en Tarragona, Joaquim Nolla, diagnostica así el momento actual: «Si comparamos la situación actual con la que hemos vivido en los últimos años, podemos decir que 2014 ha sido un año de cierta estabilidad, pues se ha mantenido la misma situación en la que nos encontrábamos a finales de 2013, si bien seguimos pendientes de estos dos meses de retraso que nos complica trabajar con normalidad y seguir haciendo frente al día a día de la farmacia».

Estos nuevos impagos vuelven a mostrar un sector, el de la atención a las personas, que se tambalea en la cuerda floja, como indica Cinta Pascual, de Acra: «Si al menos tuviéramos las residencias llenas, los problemas económicos se sobrellevarían mejor, pero no es así. En Catalunya hay 8.500 plazas libres en residencias y 17.000 personas esperando. La situación es insostenible, con una desocupación muy grande. Estamos en el peor momento de los últimos años».

La explicación de la Generalitat es la habitual. Economia admite que la situación de las arcas autonómicas es mala. Desde Benestar se afirma:«No hay novedades. No se pudo pagar el 100% de lo que se debía a las entidades conveniadas por la imposibilidad de recurrir a financiación. Adquirimos el compromiso de que tuviera el menor impacto posible. Se pagó hasta el 75%». No hay plazos ni calendarios marcados. «A medida que haya liquidez se irán haciendo los pagos», confirman fuentes de Benestar.

 

Los ayuntamientos

En las últimas semanas del año pasado, coincidiendo con los pagos finales del FLA 2014, altos cargos ya advirtieron de la complicada situación de las finanzas de la Generalitat en los próximos meses y avisaron de que podría retrasarse el pago de deudas con los ayuntamientos.

Reus, cuyo presupuesto municipal incluye el concierto con la Generalitat sobre el Hospital de Sant Joan, es una de las ciudades donde más tensiones financieras pueden generar los retrasos en los pagos de la administración autonómica, especialmente en el Grup Salut. A 31 de diciembre de 2014, la deuda de la Generalitat con el municipio ascendía a 55, 91 millones de euros, una cifra ligeramente por encima del cierre de ejercicios anteriores, que fue de50,79 millones en 2012 y 49,69 millones en 2013. De ellos, la tónica general es que unos 35 millones corresponden al Hospital y 15 al Ayuntamiento. Lo que sí ha evolucionado a la baja es el periodo medio de pago de esta deuda, especialmente la del Ayuntamiento.Se espera que el FLA 2015 permita saldar este importe y volver a poner el contador a cero. Esta situación también repercute en el periodo medio de pago de todo el grupo Ayuntamiento a sus proveedores y acreedores, que fue de 44 días en septiembre, 41 en octubre, 52 en noviembre y 48 días en diciembre. El límite legal es de 30 días.

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