Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Apología de la brutalidad

Resulta incomprensible que en la era de la alta tecnología no haya modo de perseguir a los autores de la apología de la brutalidad
Whatsapp

La Fundación al Al-Furqan, perteneciente al Estado Islámico, ha sido la encargada de distribuir en Twitter el video titulado ‘Healing of the Believers Chests’ (‘La sanación de los creyentes’) que describe pormenorizadamente el asesinato del piloto jordano Maaz al Kasasbeh. El clip comienza con imágenes de medios de comunicación que evidencian la participación de Jordania en la coalición liderada por los Estados Unidos para combatir al Estado Islámico, continúa con un interrogatorio a la víctima y concluye con el desarrollo del suplicio al que se le somete, hasta que se le prende fuego y muere consumido a la vista de sus sayones y de quienes ruedan la escena. El vídeo está colgado en numerosas webs islamistas, que funcionan con una asombrosa regularidad a la vista de todos. Diríase, en fin, que el Estado Islámico dispone de una potente agencia de comunicación, sin que la comunidad internacional haga nada serio por reprimir esta expansión brutal, claramente criminógena, que se ampara en una situación laxa de la libertad de expresión, que en modo alguno puede servir para que los asesinos en serie hagan apología de su brutalidad o para que amedrenten a comunidades que quedan bajo su área de control. Resulta incomprensible que en la era de la alta tecnología no haya modo de perseguir a los autores de esta infamia, ni de destruir definitivamente estas armas mediáticas que persiguen la ruina de nuestro modelo de civilización.

Temas

  • EDITORIAL

Comentarios

Lea También