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Opinion EDITORIAL

Así no se puede funcionar

Nuevamente un hecho dramático ha revelado, por si teníamos alguna duda,  que las relaciones entre Catalunya y España no funcionan como deberían hacerlo

Diari de Tarragona

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Reunión de los ministros español y francés de Interior para coordinar la lucha antiterrorista. EFE

Reunión de los ministros español y francés de Interior para coordinar la lucha antiterrorista. EFE

No se han podido esperar ni a la manifestación unitaria contra el terrorismo convocada el próximo sábado en Barcelona. Tampoco ha servido de nada que el protagonismo de dicha manifestación se haya brindado a los servicios públicos, desde policías, protección civil, servicios sanitarios, taxistas, organismos asistenciales y demás entidades que se volcaron para ayudar a las víctimas y para superar la dramática situación vivida en Catalunya a raíz de los atentados de Barcelona y Cambrils. No ha habido ni una semana de tregua. La guerra política ha estallado con toda magnitud si bien, de momento, las estrategias sibilinas están utilizando la táctica de tirar la piedra y esconder la mano. Por ejemplo, cuesta creer que la denuncia difundida por parte de los sindicatos policiales en el sentido de que el Govern de la Generalitat les ha marginado de las operaciones antiterroristas para ofrecer la imagen de que Catalunya tiene capacidad de Estado sea una mera iniciativa sindical. En las funciones y competencias de las organizaciones sindicales está velar por las condiciones de trabajo, por la mejora de los medios disponibles por parte de los agentes, por todo lo que signifique, en definitiva, un avance en la calidad del trabajo y del servicio. ¿Qué mano agazapada utiliza a los sindicatos policiales como escudo para no dar la cara? Has bastado pocas horas para comprobar que las palabras de colaboración policial estaban vacías de contenido. No es verdad. Pero el problema no es entre profesionales de los cuerpos de seguridad, afortunadamente, porque sino el drama habría tenido peores consecuencias. El problema es político, de recelos entre gobiernos, de afán de protagonismo, de protagonizar la foto. Sí, nuevamente un hecho dramático ha revelado, por si teníamos alguna duda, de que las relaciones entre Catalunya y España no funcionan como deberían hacerlo. Y cada día surgen nuevos ejemplos. Que si el aeropuerto de El Prat, que si las infraestructuras y ahora, que li la lucha antiterrorista. Tenemos un problema muy grave que hay que resolver cuanto antes.

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