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BCN World: las cosas claras

El Govern ha jugado con las ilusiones de los habitantes del territorio, han engañado
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En mi intervención en el pleno del Parlament de Catalunya del pasado día 22, en relación al debate de una moción que hacía referencia BCN World, decía que Cataluña nunca ha tenido una gran fortuna en la implantación de complejos turísticos. Ya en su día se perdió Eurodisney, Eurovegas y también un Parque de Aves en la Conca de Barberà. Y ahora nos encontramos con el proyecto más ‘cacareado’ y anunciado por el Gobierno de la Generalitat para Tarragona, que hasta la fecha se denomina BCN World y del que, tristemente, cada día que pasa, nos damos cuenta que nada tiene que ver con el compromiso que Veremonte y la Generalitat de Cataluña contrajeron con los vecinos de los municipios afectados por el proyecto. Ahora descubrimos que esos compromisos fueron un engaño.

En las pasadas elecciones autonómicas del 2012, CiU se presentaba a las elecciones con un programa político que, aparte del derecho a decidir, incluía solamente como propuesta para el territorio un documento de compromiso conjuntamente con la empresa Veremonte, para la construcción de 6 grandes resorts turísticos, 12.000 habitaciones de hotel, la creación de 20.000 puestos de trabajo y que todo ello se pondría en marcha a finales del año 2016. Todo ha sido una gran mentira. El Govern ha jugado con las ilusiones de los habitantes del territorio, han engañado, y ahora están obligados a dar una explicación a la población y, por supuesto, son los responsables de cumplir lo prometido.

Lo hicieron además a escondidas del resto de grupos parlamentarios hasta que, un día, con nocturnidad y alevosía, se apoyaron en el PSC para escenificar el punto culminante del engaño en el Pretorio de Tarragona. Una gran foto populista acompañada de significativos alcaldes, como el de Tarragona, Vila-seca, Salou, Valls o Reus, todos ellos avaladores del hoy endémico proyecto. Todos ellos están obligados a explicar con todo lujo de detalles a sus conciudadanos qué es lo que ha pasado para llegar a esta verdadera deriva, y mucho más a unas puertas de unas elecciones municipales.

En el pleno del Parlament de Catalunya, sobre el que antes hacía mención, el Grupo Popular votó en contra de la derogación de la ley que hace posible dichas industria turística, porque siempre hemos estado de acuerdo con aquellas inversiones que puedan crear riqueza y puesto de trabajo en nuestra provincia. Con nuestras enmiendas se aprobó la creación de instrumentos de control y participación para esta nueva andadura, en la que el Gobierno de la Generalitat se ha quedado solo asumiendo todas las responsabilidades.

Déjense de populismos baratos, señores de CiU y del PSC, reconozcan que se han equivocado y hagan propósitos de culpa, transparencia, y busquen en todos las formaciones políticas, entidades sociales y económicas sinceras complicidades. De lo contrario y haciendo alusión al Parque de la Aves de Conca de Barbera, este proyecto puedo acabar como aquel famoso refrán del gallo de Morón: sin plumas y cacareando.

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