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Barcelona, de Trias a Colau

Amadeu Recasens, partidario de crear un ejército catalán, será el jefe de la Guardia Urbana
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Las investiduras de las alcaldesas de Madrid y Barcelona invitan a la reflexión en razón a la complejidad de sus pactos. En un anterior artículo me he referido a Madrid. Hoy voy a referirme al caso de Barcelona. Los resultados de las elecciones municipales en Barcelona han sido sorprendentes. La fuerza más votada ha sido Barcelona en Comú (confluencia de ICV, IU, Podemos y otros partidos) con once concejales. Le siguen Convergència i Unió (CiU) con diez; Ciudadanos (C´s) con cinco; Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) con cinco; el Partido Socialistas de Catalunya (PSC) con cuatro; el Partido Popular (PP) con tres y CUP con tres. La mayoría absoluta se sitúa en 21 concejales. Aquí la matemática resulta bastante complicada: el pacto para conseguir mayoría absoluta ha sido el resultado de la suma de los once concejales de Barcelona en Comú, los cinco de ERC, los cuatro del PSC y uno de los tres de la CUP.

Variopinta coalición para la investidura, en mi opinión, de difícil entendimiento en una compleja gestión asociativa para un posible futuro gobierno municipal. La Barcelona de hace ya muchos años y que calificó de fascista a un alcalde de discutida gestión, el notario José María de Porcioles Colomer, pasa ahora a un complicado izquierdismo compartido. El tiempo, sin duda alguna, pondrá de manifiesto el resultado en la gran ciudad catalana, del traspaso de poderes entre el convergente Xavier Trias y la nueva alcaldesa Ada Colau.

Se trata de una mayoría absoluta simbólica integrada por un frente de izquierdas. Habrá que gobernar en minoría porque ni ERC ni el PSC han cerrado aún un posible acuerdo para incorporarse al gobierno municipal y pactar un gobierno de legislatura. Las difíciles conversaciones continúan pero todo apunta a que no habrá acuerdo antes de las elecciones del 27-S.

Cuando Xavier Trias llegó a la alcaldía en el año 2011, desarrolló un período de transición de casi un trimestre con los altos cargos antes de ser cesados. Por el contrario, algunos altos cargos de la etapa de Trias han sido despedidos sin ningún plazo adicional. De esta forma Ada Colau perfila su estrategia y dividirá su gobierno en cuatro grandes áreas repartidas entre los tenientes de alcalde. Entre ellos el abogado Jaume Asens, célebre por representar al colectivo ‘okupa’. Y el exdirector de la Escuela de Policía de Catalunya, donde se forman los Mossos d’Esquadra integrantes de la policía autonómica catalana, Amadeu Recasens, partidario de la creación de un ejército catalán, ha aceptado ser el nuevo comisionado responsable de la Guardia Urbana, con dependencia directa de la nueva alcaldesa.

Ada Colau, en su campaña electoral, prometió poner en marcha con la máxima inmediatez un plan de choque para combatir las desigualdades y la pobreza, dotado con 160 millones de euros y un código ético para los cargos electos y los asesores. Asimismo prometió un tope salarial de 2.200 euros netos en 14 pagas para los cargos electos, sin que el mismo afecte a gerentes y altos cargos, al ser considerados como técnicos y no políticos.

Otros compromisos van dirigidos a frenar los desahucios y limitar las externalizaciones por parte de las empresas adjudicatarias de concursos públicos y en vez de acometer nuevas obras, se propone dar prioridad a las que se encuentran en marcha, como la llegada del metro al aeropuerto y a la Zona Franca y la futura estación del AVE en La Sagrera.

Pero, teniendo en cuenta que el plenario municipal se encontrará considerablemente fragmentado, toda vez que por primera vez en su historia convivirán siete grupos municipales, el futuro se presenta bastante complicado. La investidura se cumplió según lo previsto y tras la misma y como marca la tradición, la nueva alcaldesa bajó a la plaza de Sant Jaume para cruzar la misma, con el bastón de mando y, entre la algarabía del público presente, fue recibida por el President de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, a quien hace unos días le reprochaba que no la haya felicitado aún por su triunfo electoral.

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