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Batallitas absurdas

El caso del retrato del Rey en tamaño carnet en Torredembarra es un ejemplo de pérdida de tiempo y recursos que padece Catalunya.

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El juez de lo contencioso administrativo ha sentenciado que la imagen del Rey debe presidir el salón de plenos del Ayuntamiento de Torredembarra con una fotografía de «medidas dignas». No cabía esperar que el magistrado diera por buena la fórmula de colgar una fotografía del Rey de tamaño carnet encima de la puerta. Y mucho menos era previsible que el juez aceptara el argumento de que la fotografía del por entonces president de la Generalitat, Artur Mas, era todavía más pequeña que la del monarca. Como se sabe, el Ayuntamiento de Torredembarra aprobó el pasado año una moción de la CUP cuyo objetivo era hacer invisible la figura del Rey. Con el argumento de que la normativa sobre la presencia de los símbolos no establece el tamaño que debe tener el retrato del jefe del Estado, se ideó la argucia de colgar una foto carnet, con lo que se conseguía no solo hacer invisible la imagen del monarca, sino incluso añadir un factor de mofa. La moción de la CUP salió adelante con el apoyo de Alternativa Baix Gaià, ERC y CDC, la abstención del PSC y los votos en contra de PP, Unió y C’s. El debate es grotesco e hiriente por lo que supone de pérdida de tiempo y de recursos públicos. Por lo visto deberemos resignarnos a seguir padeciendo batallitas del absurdo, guerras infantiles, en tanto la situación política de Catalunya no encuentre una salida razonable -que no puede ser otra que la del pacto- que nos devuelva a todos la cordura necesaria.

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