Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Opinion

Civismo

En la mayoría de ocasiones quienes ceden sus asientos son gente que no está pegada a un smartphone
Whatsapp

Hace un tiempo le cedí mi asiento en el autobús a un señor mayor. No suelo tener ocasión de ello porque, o bien prefiero ir de pie o, cuando me siento, hay sitios libres de sobra. La cosa es que aquel hombre, al indicarle que se sentase en mi lugar, me lo agradeció de forma efusiva y reiterada. Cuando bajé en mi parada, volvió a agradecérmelo. Por algún motivo, ese gesto social de ceder el asiento en el autobús, que me enseñaron de niño, era algo a lo que aquel señor mayor parecía darle un valor especial.

Hace algo menos, en la estación de Atocha de Madrid, acomodándome en el tren, ayudé a un matrimonio a poner una maleta de mano en un estante elevado. De nuevo el agradecimiento fue caluroso. Cuando se bajaron en Zaragoza, me lo volvieron a agradecer. Sólo que, en ese momento, la maleta ya estaba en el suelo. Se las habían apañado solos. Mientras ellos forcejeaban con su maleta, yo vivía en el mundo de los smartphones, con la vista en Twitter y el oído en Spotify. Aún así, el señor hizo el gesto y me dio de nuevo las gracias. Abochornado, me disculpé por estar en otro mundo. No le dio importancia. Era lo habitual. Lo ‘extraño’ había sido lo anterior.

Comprendí entonces lo del señor del autobús. Comprendí por qué en la mayoría de ocasiones quienes ceden sus asientos son gente que no está pegada a un smartphone. Comprendí que son hoy minoría. Y pensé en cuánta gente es ignorada por culpa de estos cacharros. Pero luego pensé en aquellos niños que se movían en autobús cuando yo era niño. Y en la gente que les decía «niño, levántate y deja sentar al señor». Hoy, en el mejor de los casos, algunos cedemos nuestro asiento. Pero, absortos en nuestros pequeños mundos, nos olvidamos del relevo. En exigir y transmitir ese civismo.

Temas

  • OPINIÓN & BLOGS

Comentarios

Lea También