Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

¿Comprar o alquilar?

La crisis ha puesto en cuestión los valores y las reglas propias del mercado y ha relativizado la idea de propiedad del piso
Whatsapp

Un estudio de los investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona Juan Antonio Módenes y Julián López-Colás confirma un gran cambio en las preferencias residenciales de las nuevas familias: «Mientras que entre 2004 y 2006 de cada diez nuevos hogares que se añadían, sólo uno era en alquiler, en la actualidad no se crea ningún hogar neto en propiedad. Es decir, se crean tantos como se disuelven, por lo que la creación neta de hogares es de alquiler». Todo ello en el marco de una gran caída de la demanda, tanto por el envejecimiento de la población como por la falta de recursos y por el radical descenso de la inmigración. Podría decirse que han estallado a la vez la burbuja inmobiliaria y la burbuja demográfica. En este cambio -paso de la preferencia por la vivienda en propiedad a la preferencia por la vivienda en alquiler- intervienen factores económicos -la bajada objetiva de los alquileres hasta en un 40%, la dificultad de obtener y pagar hipotecas, la gran devaluación salarial, etc.- pero también y sobre todo cambios culturales, de mentalidad. La crisis ha puesto en cuestión los valores y las reglas propias del mercado y ha relativizado la idea de propiedad, que ya no es un referente sino un logro que se devalúa y que, con esta devaluación, puede frustrar el esfuerzo de muchos años. En cambio, el alquiler no implica obligaciones y ataduras, es flexible y permite una emancipación mucho más temprana de los jóvenes.

Temas

  • EDITORIAL

Comentarios

Lea También