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Derechos del niño

Más de 168 millones de los menores no cuentan con acceso a la educación, debido a restricciones de salud y uno de cada tres niños no tiene acceso a la educación a distancia

Jose-Daniel Vila Robert

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Jose-Daniel Vila Robert. Foto: DT

Jose-Daniel Vila Robert. Foto: DT

Mientras Marruecos arroja niños al mar y en Tenerife un padre mata a sus dos hijas, una nueva clasificación sobre el cumplimiento del Convenio Internacional sobre los Derechos del Niño (CDN), por parte de los Estados, coloca a Islandia, Suiza y Finlandia en los tres primeros lugares. Se trata de un año en el que los menores se han visto muy afectados por las restricciones generadas por la pandemia del coronavirus. En los últimos lugares se encuentran Chad, Afganistán y Sierra Leona. La lista comprende 182 Estados y España ocupa un mal lugar: el 86, por detrás de la Federación Rusa. El índice valora cinco criterios, a saber, esperanza de vida, salud, educación, protección y derechos del niño. La estadística corresponde al ejercicio de 2021 y acaba de ser publicada por la ONG KidsRights, con sede en Amsterdam.

Los efectos de la pandemia han sido nefastos para los jóvenes, que se arriesgan a una catástrofe generacional si los gobiernos no actúan. Más de 168 millones de los menores no cuentan con acceso a la educación, debido a restricciones de salud y uno de cada tres niños no tiene acceso a la educación a distancia. Otros 142 millones de niños han sufrido privaciones materiales, tras las consecuencias negativas de la pandemia en la economía. Y millones más también han perdido las vacunas de rutina, debido a la presión de los servicios de salud. Además, ha habido un aumento sin precedentes de la violencia doméstica, de la que los menores suelen ser víctimas.

Conviene recordar que el Plan de Acción de la Cumbre Mundial de la UNICEF a favor de la Infancia, de 30 de septiembre de 1990, concluyó que «No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo del niño, de quien dependen la supervivencia, la estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana”. Los derechos de la infancia están plenamente estipulados en el Convenio sobre los Derechos del Niño, elaborado durante diez años con las aportaciones de representantes de diversas sociedades, culturas y religiones. El Convenio fue aprobado, como Tratado Internacional de Derechos Humanos, el 20 de noviembre de 1989.

El Convenio, a lo largo y ancho de sus 54 artículos, reconoce que los niños (seres humanos menores de 18 años), son individuos con derecho de pleno desarrollo físico, mental y social, y a expresar libremente sus opiniones. Además, el Convenio es también un modelo para la salud, la supervivencia y el progreso de toda la sociedad humana. Como primera ley internacional sobre los derechos de los niños y niñas, es de carácter obligatorio para los Estados firmantes. Estos países informan al Comité de los Derechos del Niño sobre los pasos que han adoptado para aplicar lo establecido en el Convenio. Es también obligación de cada Estado adoptar las medidas necesarias para dar efectividad a todos los derechos reconocidos en el Convenio.

Existe una nueva perspectiva de avance del cumplimiento de los derechos de la infancia, a través de los Objetivos de Desarrollo para el Milenio, que 189 Estados miembros de Naciones Unidas firmaron en el año 2000 y que suponen un renovado compromiso colectivo de la comunidad internacional, para avanzar hacia el desarrollo humano de los países. Seis de los ocho Objetivos de Desarrollo para el Milenio, pueden lograrse mejor si se protegen los derechos de la infancia a la salud, la educación, la protección y la igualdad. Pero, lamentablemente, no vamos por este camino.

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