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Deseos navideños

Que durante el 2015 sepamos dónde están los 250 mil millones de euros que se han 'fugado'
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Recogiendo el aire de la calle y dejando a un lado los mensajes dulzones y los villancicos, ofrezco lo siguiente:

Que la próxima Navidad no haya que auxiliar a tanta gente con comidas de supervivencia ni a sus niños con juguetes extraordinarios.

Que se caiga la mordaza que se ha impuesto a la ciudadanía y que en consecuencia el ministro Sr. Fernández –otro problema democrático– se vaya a descansar feliz y perpetuamente con el pasado titular de Justicia.

Que siga creciendo el ejército pacífico de los voluntarios, como síntoma y expresión silenciosa pero positiva del verdadero ser humano.

Que a todos –todos– los dirigentes de las instituciones políticas, sindicales y religiosas de este país se les dé una vuelta completa para que se sitúen de una vez en el siglo XXI, o que se vayan también a descansar.

Que se multipliquen en todos los canales de TV programas como Oh, happy day y se retiren los ramplones, ridículos y repetitivos que sólo sirven para seguir engañando a los jóvenes y dando un morbo negativo a los espectadores.

Que se vigile a los jueces de Vigilancia que tan alegremente –es Navidad– ponen en la calle a delincuentes corruptos que ni se han arrepentido ni han devuelto lo que han defraudado a la sociedad.

Que siga habiendo jueces y fiscales dignos profesionales a los que les interese sobre todo la aplicación correcta y lo más justa posible de las leyes, sea quien sea el denunciado o demandado y defiendan a ultranza su independencia frente a las sucias maniobras del poder ejecutivo.

Que se invierta más en investigación para que se no se vayan del país tantos jóvenes valiosos, y sus profesores… y vuelvan los que se marcharon .

Que algunos periodistas y presentadores de TV dejen de creerse más ‘cercanos’ al ciudadano por multiplicar sus groserías, por otra parte fruto de su ignorancia y escasez de ideas.

Que durante 2015 lleguemos a saber dónde están los 250 mil millones de euros que se han ‘fugado’ de los bancos y cajas intervenidos. No pueden desvanecerse así como así, señor Montoro.

Que la mayoría silenciosa tenga la oportunidad de pronunciarse en 2015 de forma rotunda, desmontando a tanto portavoz bocazas y a tanto cargo mentiroso.

Que la tolerancia sea una realidad en la aceptación de las mayorías democráticas y en el respeto comprensivo de las minorías.

Que nos abracemos y sonriamos más a menudo, ¡es gratis y siempre tiene recompensa!...

Que nos relacionemos ahora con nuestros mayores, para que no se les eche tanto en falta cuando ya no estén.

Que no se pierda de vista el hecho indudable de que los grandes problemas siempre comienzan siendo pequeños.

Que dejen de intentar engañarnos esos técnicos de las ‘tasas negativas de crecimiento económico’: no se puede crecer hacia abajo, aunque sí aumentar las mentiras.

Que la revolución democrática que se pronostica para 2015 con giro a la izquierda sea para bien. Como decía el buen escritor Juan José López Burniol, «al fin y al cabo, la esencia última de la democracia es poder echar al que manda».

Que no prometamos rutinariamente que seremos mejores: seámoslo en todas las épocas del año, no solamente en Navidad.

Recuerdo a Martín Luther King: «o vivimos todos juntos como hermanos o pereceremos todos juntos como idiotas».

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