Dos obispos a la greña

Ángel Pérez Giménez

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Dos obispos a la greña

Dos obispos a la greña

¡Hola vecinos! Desde que soy obispo de Barbastro-Monzón vivo en un ay. Fue de repente, de un día para otro, sin hacer carrera de obispo ni nada. Y lo peor: ¡obispo un agnóstico! Un día empecé a recibir felicitaciones, parabienes, palabras de ánimo, ofrecimientos de colaboración, apoyo y solidaridad en mi labor de apostolado y pastoreo de almicas altoaragonesas. Y recomendaciones del tipo de: A ver si apañas lo de Cataluña, quió. «Lo de Cataluña» no es lo del Estado soberano, el procés o la república más efímera de la Historia (46 segundos). «Lo de Cataluña» era -viene siendo- el litigio que tenemos con vosotros ustedes al respecto de los bienes de las parroquias aragonesas que, de manera milagrosa, forman parte del patrimonio diocesano y museístico catalán. Pero yo qué voy a arreglar, si ni pincho ni corto a pesar de ser el obispo de Barbastro-Monzón.

Desde aquel entonces -finales de 2014- cada vez que abro la boca y aparezco en un titular de periódico o salgo por la tele, me llueven los memes, las coñas, los comentarios en Facebook, los WhatsApp, los mensajitos o las fotografías de mi careto revestido de obispo, con mi solideo y mi cruz. ¡Qué cruz, Maricruz! 

Por ejemplo lo último que, al parecer, he hecho: «El obispo de Barbastro estalla con el de Lérida: ‘Escándalo’ y ‘ultraje’ por los bienes de la franja». Coñe, he estallado y yo sin enterarme. Otros titulares: Ángel Pérez: «El Museo pone las trabas pero el obispo de Lérida consiente», o Ángel Pérez, obispo de Barbastro-Monzón: «Quiero a Cataluña, pero en justicia hay cosas que no tienen discusión». Estoy muy de acuerdo con lo que digo. 

He recibido bromitas de: «No estalles, que te va a dar algo», «Quiero a Cataluña, quiero a Cataluña… ¡pelota!» y una nota de voz con «¡Escándalo, es un escándalo», cantado a lo Raphael.

Vale, el Ángel Pérez obispo no soy yo. Él es S. E. monseñor Ángel Pérez y yo un Ángel Pérez de a pie, sin abalorios, un ratoncillo Pérez del montón. Pero me afecta porque, cosa que hace monseñor, mis amigos me piden explicaciones a mí, me jalean, afean que me quede corto y exigen que meta más caña al obispo de Lérida. El obispo de Lérida se llama Salvador Giménez. No lo puedo creer. Uno Ángel Pérez y, el otro, un Giménez. Resulta comprensible que me afecte todo esto.

Veo muy poco episcopal y cristiano que dos obispos vecinos anden a la greña por unas propiedades que la Justicia y El Vaticano han establecido, de forma clara, a dónde pertenecen. Monseñor Ángel Pérez fue formador en el Seminario Menor de Tarragona. No quiere chincharos, lo sé, ni yo tampoco. Pero las 111 piezas de las parroquias de Aragón son eso: de las parroquias de Aragón. Hombre ya. 

Ángel Pérez Giménez: Periodista. Exjefe de Protocolo del Gobierno de Aragón, exdirector de la Escuela de Protocolo de Aragón.

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