Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Opinion Editorial

ERC eleva la presión a Sánchez

Sánchez tendrá que apelar a la responsabilidad de Estado para que PP y Ciudadanos se abstengan y le permitan gobernar en minoría. Otra cosa resultará casi milagrosa.

 

Diari de Tarragona

Whatsapp
La portavoz de ERC explica el resultado de la consulta a las bases. EFE

La portavoz de ERC explica el resultado de la consulta a las bases. EFE

Las consultas plebiscitarias se convocan para ser ganadas y, para ello, se debe comenzar por una pregunta que conduzca directamente a la respuesta deseada. Así lo hizo la dirección de ERC en la consulta a las bases del partido y el resultado, como no podía ser de otra manera, ha obtenido una aplastante mayoría. De los 8.561 asociados llamados a la consulta, han votado un 70%, de los cuales un 94,6% han descartado facilitar la investidura de Pedro Sánchez si no hay una mesa de negociación entre el Gobierno de Madrid y el Govern de la Generalitat. Con este apabullante resultado Gabriel Rufián, Marta Vilalta y Josep Maria Jové acudirán a los contactos previos con los socialistas con el aval de su militancia, como era previsible. Lo que resultará más complicado es que de esta mesa negociadora pueda salir algún acuerdo concreto que desbloquee la gobernabilidad del Estado. En el sector independentista, sólo ERC se ha abierto a una negociación con Pedro Sánchez. Ni JxCat ni la CUP se avienen a abrir pacto alguno. Esta actitud inamovible de los dos competidores de ERC por el electorado independentista ha llevado ya de entrada a los republicanos a endurecer sus condiciones previas de negociación. La formación de Oriol Junqueras ha exigido que el diálogo sea «entre iguales», esto es, entre la Generalitat y el Gobierno, y no entre partidos, que se fije un calendario para que no se alarguen indefinidamente las conversaciones, que no haya limitaciones en las propuestas y que se den garantías de cumplimiento de los acuerdos alcanzados. No se lo ponen fácil a Sánchez, quien a su vez tendrá que afrontar el reto con el aliento en el cogote de los barones de su propio partido y de todo el bloque derechista al acecho del menor desliz. El presidente del Gobierno en funciones no puede permitirse acudir a unas terceras elecciones. Y tampoco entra en sus cálculos la gran coalición. Sánchez tendrá que apelar a la responsabilidad de Estado para que PP y Ciudadanos se abstengan y le permitan gobernar en minoría. Otra cosa resultará casi milagrosa.

Temas

Comentarios

Lea También