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Opinion EDITORIAL

El AVE volverá a pasar lejos de Tarragona

Fomento descarta la estación central de la T-11 del Corredor y desinfla las aspiraciones de Reus y Tarragona

Diari de Tarragona

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Las obras de la Estación Central llegaron a comenzarse.

Las obras de la Estación Central llegaron a comenzarse.

Por segunda vez, la alta alta velocidad ferroviaria pasará de largo de la ciudad de Tarragona. Para ser más precisos, pasará a distancia. Pasó a distancia la conexión Barcelona-Madrid y pasará a distancia el Corredor Mediterráneo. Así lo confirmó ayer el comisionado del Estado para el Corredor, Josep Vicent Boira, durante su intervención en la jornada Bon dia Tarragona de la Cambra de Comerç. El Ministerio de Fomento no contempla recuperar el proyecto de Estación Central, entre la T-11 y el Aeropuerto de Reus, del Corredor Mediterráneo, que era la opción más cercana a la ciudad y que congregaba los máximos consensos en la cumbre que los alcaldes de Tarragona, Reus, Salou, Cambrils y Vila-seca celebraron el pasado 19 de abril. La Generalitat hizo suyo el documento consensuado por los alcaldes que, como se intuye, quedará en papel mojado. La decisión de Fomento parece inamovible. La estación central será la actual de Perafort y la Secuita y la del Corredor Mediterráneo será la estación de Cambrils. El sueño de que la ciudad de Tarragona tenga una estación del AVE dentro de la trama urbana se vuelve a desvanecer. El gran activo del ferrocarril es su capacidad de acceder hasta el mismo centro de las ciudades. Así sucede en Barcelona, Lleida y Girona. Por supuesto Madrid y Zaragoza. Menos Tarragona. El pecado original se arrastra desde el momento en el que la ciudad no tuvo capacidad de influencia política para exigir que la línea del AVE Madrid-Barcelona tuviera un bypass en Tarragona, como lo tienen Zaragoza y Lleida. Esta fórmula no merma la eficacia de los trenes directos entre las dos grandes capitales, cuyo principal objetivo es competir con el puente aéreo. Pero al mismo tiempo permite un máximo aprovechamiento del servicio en ciudades intermedias con convoyes alternativos y la alta velocidad de cercanía (Avant). Una vez en funcionamiento la estación del Camp, es de ilusos pensar que también es posible construir estaciones de alta velocidad en un mismo territorio cada diez kilómetros. De aquellos errores vinieron estos dolores.

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