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Opinion EDITORIAL

El Acord Bilateral de la Boella, un buen paso

El hecho de que Tarragona y Reus vayan de la mano es básico para conseguir la mejora de la red ferroviaria.

 

Diari de Tarragona

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Los alcaldes de Tarragona y Reus presentan el acuerdo ferroviario. ALFREDO GONZÁLEZ

Los alcaldes de Tarragona y Reus presentan el acuerdo ferroviario. ALFREDO GONZÁLEZ

Los alcaldes de Tarragona y Reus, Josep Fèlix Ballesteros y Carles Pellicer, respectivamente , presentaron ayer el denominado Acord Bilateral per a l’impuls ferroviari que, en nueve puntos, centra las reivindicaciones fundamentales que en materia de ferrocarril plantearan ambas ciudades de forma conjunta ante el Ministerio de Fomento. Es un paso importante. Siempre se ha reclamado la necesaria unidad del territorio para que las reivindicaciones trasladadas a Madrid lleguen consensuada en origen. Es la única forma de centrar los esfuerzos y conseguir más potencia reivindicativa. Los desaguisados que en materia ferroviaria ha padecido y padece el territorio de Tarragona derivan en su mayor parte de la falta de unidad interna. Los sucesivos gobiernos de Madrid lo han tenido fácil. Ante la falta de acuerdo, el Ministerio ha optado por aplicar el criterio propio, no siempre en el sentido más generoso para los intereses tarraconenses. Y así seguimos si este nuevo intento de congregar voluntades no acaba navegando como otros anteriores. El escenario elegido para presentar el Acord Bilateral ha sido La Boella, enclave ubicado en los límites de los términos municipales de Reus y Tarragona y que sólo por su belleza y su influjo anclado en los más remotos ancestros debiera inyectar positivismo. Escenografías al margen, el acuerdo entre Tarragona y Reus se basa en pedir todo lo que viene reclamando Tarragona y todo lo que reclama Reus. No ponerse de acuerdo con tan generoso planteamiento hubiera quedado muy sospechoso. Seguramente para no ampliar todavía más la carta a los Reyes, o simplemente para que el Acord de la Boella no abortada, no se ha sumado por ahora al documento a los alcaldes de Vila-seca, Salou, Cambrils y Mont-roig, que también tienen levantada la bandera de la reivindicación. Pero no avancemos acontecimientos agoreros. El Acord Bilateral de la Boella es un buen principio, un instrumento fundamental para elevar el potencial reivindicativo de la provincia, que debe seguir sumando y aprender de viejos errores.

 

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