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Opinion EDITORIAL

El espíritu de la Navidad

Que sepamos aprovechar este tiempo para ser solidarios, para ayudar a los desamparados, para convivir en paz

Diari de Tarragona

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Detalle de La Natividad Mística de Botticelli.

Detalle de La Natividad Mística de Botticelli.

El escritor y periodista británico, Gilbert,Keith Chesterton, cuando era un adolescente, solía tener la costumbre de acudir a la Nacional Gallery, en Trafalgar Square, y se sentaba largo rato a contemplar el cuadro de Botticelli La Natividad Mística. En una de sus reflexiones, Chesterton explicó los motivos de su temprana devoción por aquella pintura. «Si anduviera por todo el mundo, difícilmente vería algo que valiera la pena que no estuviera en este cuadro», dijo el escritor. Botticelli supo plasmar en su creación todo lo que contiene la Navidad: amor, amistad, solidaridad, reconciliación, alegría (como el fragmento en el que los ángeles reciben cono un abrazo a los pastores que acuden a adorar al NIño). En los tiempos que corren el espíritu navideño ha quedado lamentablemente monopolizado por el consumismo. No por ello se trata de demonizar que durante estas fechas la gente se lance a comprar. De hecho es una manifestación de que deriva de la alegría que desprende la Navidad. Lo lamentable es que la Navidad acabe quedando en unas meras fechas para consumir desaforadamente. La navidad, con todos los valores que contiene, debiera ser un tiempo ideal para reflexionar sobre todos los problemas y tribulaciones que en estos momentos nos ahogan.
No hace falta ser creyente. No estamos invitando a la reflexión cristiana. Simplemente hablamos de aprovechar una irradiación de valores universales que la Navidad congrega y nos regala a raudales. En uno de sus viajes a Estados Unidos, días antes de la Navidad, Chesterton explicó a un amigo que había creído en el espíritu de la Navidad «incluso cuando era un muchacho y pensaba de mi mismo que era ateo». 
A este espíritu de la Navidad invocamos para que, más allá de las creencias religiosas de cada uno sepamos aprovechar este tiempo para ser solidarios, para ayudar a quienes padecen, para tender la mano a los desamparados, para superar nuestras diferencias y, en definitiva, para convivir en paz y armonía. Feliz Navidad.

 

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