Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Opinion

Opinion EDITORIAL

El esprint final de los Juegos Mediterráneos

Queda un mes para que Tarragona explote el plus de autoestima y de imagen externa que puede darle el evento olímpico.

Diari de Tarragona

Whatsapp
La pista de atletismo de los Juegos del Mediterráneo, a punto. JR

La pista de atletismo de los Juegos del Mediterráneo, a punto. JR

ATarragona le queda un mes justo para intentar sacar el máximo provecho posible de un acontecimiento que no volverá a vivir jamás en la historia: los Juegos del Mediterráneo. El próximo 22 de junio se celebrará la ceremonia inaugural en el Nou Estadi del Nàstic, acontecimiento para el que ya quedan pocas entradas, si bien hay que tener en cuenta que prácticamente toda la tribuna principal está copada por las autoridades políticas y deportivas, así como por los compromisos con los patrocinadores. Ayer se pusieron a la venta las entradas en papel sin que hubiera ninguna aglomeración. Bien es cierto que el despacho a través de internet funciona desde el pasado jueves a buen ritmo. Mientras tanto en la Anella dels Jocs Mediterranis se trabaja a todo ritmo para acabar las obras de la Piscina Olímpica y del Palau d’Esports. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, tiene previsto, el día 30 de este mes, inaugurar la instalación donde se celebrarán las competiciones de natación. La Anella supondrá un equipamiento deportivo de primer orden para Tarragona. Un auténtico orgullo con un Palau de referencia con capacidad para 5.000 espectadores y unas pistas de atletismo equipadas con los máximos avances tecnológicos. No sólo los nuevos equipamientos deportivos supondrán un importante legado para la ciudad. El lago, en el que se podrá pasear en barca, y todo el parque con los bosques de ribera y mediterráneo, supondrán un elemento urbanístico fundamental para ensamblar los Barris de Ponent. Quienes conservan memoria histórica de Tarragona y recuerdan el barrio de la Esperanza que hubo en el mismo lugar, no podrán dar crédito a la transformación urbanística de la zona. Todo el potencial que gira en torno a los juegos no se está aprovechando. No se aprovecha para generar autoestima de ciudad y no se aprovecha para exportar imagen de marca de referencia para visitantes e incluso inversores. Estamos perdiendo una oportunidad única. Nos queda apenas un mes para un esprint final.

Temas

Comentarios

Lea También