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El juego se acaba: pacto o elecciones

Los casos de corrupción continúan hundiendo a un PP que no se postula

Jesús Gellida Albiol

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La fecha límite se acerca, las posturas están enrocadas y el bloqueo institucional continúa. Hoy y mañana el rey Felipe realiza una última ronda de contactos con los líderes políticos y si no hay una sorpresa a la catalana que articule algún tipo de gran coalición o un gobierno a la valenciana el 26 de junio habrá elecciones.

Las dificultades para conformar una mayoría en el Congreso son palpables y los partidos ya están en pre-campaña. La negativa del PSOE a un gobierno de progreso con Podemos, las confluencias e IU, su preferencia a ir de la mano de Ciudadanos y la negativa a negociar con los populares un posible pacto sitúa a los socialistas como máximos responsables de unas más que probables elecciones.

Los casos de corrupción continúan hundiendo a un PP que hasta ahora no se ha atrevido a presentar a su candidato en un pleno de investidura a pesar de ser la fuerza más votada. El caso del ex-ministro Soria vinculado a los papeles de Panamá y la trama de corrupción urbanística de Granada son dos ejemplos más de la corrupción estructural del Partido Popular.

Mientras tanto en Ciudadanos continúan enrocados en la defensa de un gobierno «constitucionalista», reformista y de centro que no es un otra cosa que la gran coalición entre PP, PSOE y C’s para apuntalar el régimen del 78 y aplicar los nuevos recortes que la UE exige. Los de Rivera insisten en explorar esta opción hasta el final y plantean la posibilidad de un candidato independiente a presidente.

Los socialistas se han atrincherado en el insuficiente pacto de gobierno neoliberal con Ciudadanos para continuar con la retórica del presidenciable e intentar sobrevivir a unas disputas internas que volverán a aflorar en cualquier momento pidiendo la cabeza del líder socialista si cómo es previsible fracasa.

Por su parte Podemos y las confluencias se han mantenido firmes en su programa de medidas concretas para mejorar la vida de la gente y en su defensa del derecho a decidir. Las bases de los de Iglesias han dado un contundente apoyo a la propuesta de gobierno de progreso, en cambio no se sabe que piensan las bases de los socialistas respecto a la propuesta de gobierno a la valenciana.

Finalmente, si se convocan elecciones los de Sánchez se pueden ver superados por una hipotética candidatura de unidad popular conformada por Podemos, las confluencias e IU, que serían, entonces sí, quienes realmente podrían encabezar un gobierno del cambio favorable a los intereses de la mayoría social, popular y trabajadora, así como hacer efectivo el derecho a decidir de Cataluña a través de un referéndum vinculante y la obertura de procesos constituyentes en el Estado.

jgellida.blogspot.com

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