Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Opinion

Opinion EDITORIAL

Guerra de ambigüedades

Catalunya se encuentra atrapada entre dos abismos. Por una parte la DUI y por otra el ignoto artículo 155

 

Diari de Tarragona

Whatsapp
Rajoy defiende las medidas a adoptar en Catalunya EFE

Rajoy defiende las medidas a adoptar en Catalunya EFE

Seguimos igual. El president Puigdemont mantiene la ambigüedad calculada en sus cartas, para no dar su brazo a torcer ante las exigencias de Rajoy y a la vez para no desencantar a los independentistas más recalcitrantes. Rajoy, por su parte, se niega a leer la misiva en clave de que no se ha declarado la independencia unilateral de Catalunya, aunque podría hacerlo perfectamente si nos atenemos al tenor literal del escrito. Rajoy no quiere circunloquios ni medias tintas. Desea una comunicación rotunda que sea más un armisticio que una respuesta política. Rajoy quiere mostrar a los hambrientos de sangre de las filas más derechistas del PP la cabeza de Puigdemont colgada de las murallas de Barcelona. Por si faltaba alguien más en el banquete ha surgido de nuevo José María Aznar para sembrar los miedos ante cualquier veleidad de reforma constitucional. Hay que reconocer que a Rajoy no se lo ponen fácil desde sus propias filas. Ello contribuye poco a crear climas de distensión. Que el PP tiene pocas ganas de negociar y que sólo admite una rendición, lo demuestra el hecho de que a los diez minutos de conocerse la carta de Puigdemont, el Gobierno ya lanzaba la respuesta. No habían tenido tiempo ni de leer la misiva del president. 
La cerrazón del Gobierno central obtiene una rápida contrapartida en el bando independentista. El resultado final es para ponerse a temblar. Catalunya se encuentra ahora atrapada entre dos abismos. Por un parte, una DUI de la que se desconoce absolutamente todo, de la que no se sabe cómo podrá generar la maquinaria necesaria para que el país funcione. Y del otro, la aplicación de un artículo 155 de la Constitución que es otra incógnita hasta para los propios miembros del Gobierno. Estábamos advertidos del escaso nivel de nuestra clase política, pero nunca pensamos que llegara a tanto.

Temas

Comentarios

Lea También