'Güevos mucho gordos'

Ángel Pérez Giménez

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'Güevos mucho gordos'

'Güevos mucho gordos'

¡Hola vecinos! Sabemos por la publicidad que, cuando el cocinero José Andrés llegó por primera vez a Washington y le preguntaron por su procedencia, respondió: vengo del país más rico del mundo. Toma castaña. ¿Estamos ya en el G-7 de las potencias económicas y, además, en cabeza? ¿Por encima de EEUU, China o Alemania?  

Aún no. Todo se andará. José Andrés lo explica en la campaña de Alimentos de España que ha lanzado el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Alude al oro líquido de nuestros olivos, los bancos plateados de peces de nuestros mares o las llanuras rojas y blancas de nuestros jamones. Somos los más ricos… en lo comestible.  

Se trata de una publi de gran calidad e impacto. De forma trabajada, metafórica y emotiva responde a una realidad incontestable: en lo referente a excelencia alimentaria producimos lo más rico del mundo. El jamonaco que aparece en la campaña, lo es. Si lo podemos comprar, claro. Tendríamos que formar parte del G-7, pero España ni siquiera figura como estado miembro del G-20. Solo bajo el estatus de «invitado permanente», especie de segunda división-B. Esa hacia la que va el Real Zaragoza.

La publi mantiene la imagen de normalidad de un mundo que no será normal como antes del SARS CoVID 2. Anuncios de perfumes caros, coches híbridos enchufables, cruceros o móviles 5G, con gente pasándolo pipa sin asomo de las ‘tres emes’ (mascarilla, manos asépticas, metros de distancia social). Pero también hay publi con sensibilidad. Bueno, esa del Banco de Santander en que Rafa Nadal pega la bronca a una pobre criaturica que le ha dicho que de mayor será como él, acaso podría llevarse al Defensor del Menor. Sin embargo, la Unión Sindical Obrera (USO) se ha lanzado a buscar afiliados al sindicato con una publi sujeta a las circunstancias y a lo real. A lo que acontece.

Disfruto de la publicidad, sus transformaciones y tendencias, sus genialidades y hasta de sus desastres. De la tierra del «polvo, niebla, viento y sol» -Labordeta dixit- me pirra la publi de Huevos Aragón: «Güevos mucho güenos. Güevos mucho gordos».  Tal cual. O la de «Mañocao”:  ¡Maño, qué cacao!». Tiembla, Cola Cao. O aquella de Muebles Rey: «Muebles Rey, el rey de los muebles. Departamento de Creatividad, ¿para qué?». O: Potatico, la patata de Aragón. «Pa morricos finos. Tan chula como vengo del país más rico del mundo».  Cualquiera, eso sí, puede comprar Patatas Gómez, las de Potatico. Y, pa morricos finos, los míos.  

La publi, como el cine, sublima las cosas que vende, es ingenio, creación y cultura, un arte. Desde el audaz José Andrés, a los güevos mucho gordos. Gordos como los de José Andrés. El gran tipo que plantó cara a Trump. 

Ángel Pérez Giménez: Periodista. Exjefe de protocolo del Gobierno de Aragón, exdirector de la Escuela de Protocolo de Aragón.

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