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Ha nacido un líder

Albert Rivera ha demostrado decisión, coraje, preparación y buen hacer

Wifredo Espina

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En el desierto de políticos merecedores de este nombre, Albert Rivera, pese a no llegar a un aprobado (como todos los demás líderes), es el mejor valorado en las últimas encuestas.

Con ideas claras, exposición de las mismas de forma entendedora, un programa moderado, avanzado pero realista, con capacidad de diálogo y pacto, demostrada, y buen talante para llegar a la gente, es el mejor líder político serio que tenemos. En su reciente intervención en un popular programa de La Sexta, evidenció desenvoltura y conexión con el público, además de no rehuir las preguntas y conocer bien los temas que preocupan a los ciudadanos.

La actual polarización política extremista de las demás fuerzas políticas pueden ofuscar su buena estrella, más propia para alumbrar un camino con posibilidades de buena gobernación, pese a su juventud que cada día aparece más madura, y a pesar de ser catalán y haber creado su movimiento, Ciutadans/Ciudadanos, en Catalunya. Miquel Roca Junyent, un valor reconocido, no tuvo tanta suerte con su partido reformista.

En poco tiempo –podemos decir– ha nacido un líder político con el que habrá que contar sin duda, salga lo que salga de las urnas del 26 de junio. Ha demostrado decisión, coraje, preparación y buen hacer. Combativo, desdeña el lenguaje populista, barrio bajero, descalificador e insultante, tan en uso por desgracia de la dignidad de la política. Eso le gana simpatía y credibilidad en las capas sociales medias, que normalmente deciden las contiendas electorales no crispadas.

Si esta campaña se radicaliza aun más, como parece, puede que Albert Rivera quede engullido por el torrente fangoso de un politiqueo sucio y visceral Pero también puede suceder, al contrario, que el votante sensato, enemigo de aventuras y partidario del cambio sosegado, sobre todo hacia una regeneración de la política y de los políticos, se decida racionalmente a otorgarle su confianza en forma de voto.

Se lo merecería, seguramente sería una buena opción para el país, al menos para decantar la balanza hacia un mayor equilibrio político y social.

En todo caso, lejos de extremismos y de ensoñaciones vacías y peligrosas, ha nacido y se va consolidando un líder de fuste a tener muy en cuenta.

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