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Ilusiones y desengaños

España se encuentra en una encrucijada que cada día se convierte más en bucle
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Se ha afirmado que la democracia es el sistema de gobierno el menos malo, el proceso evolutivo social ha llegado a esa conclusión ya que nada es perfecto, todo es mejorable y es el que tenemos.

Hay situaciones de la democracia que cuando se conocen no dejan de extrañar, aunque se sabe que el voto es emocional básicamente y la emoción se impone a la racionalidad.

El “Podemos”, (“we can” de Obama) también ha triunfado acá. Ahora se sabe que muchísimos votantes de Obama se han desilusionado ya que no ha llevado a cabo lo que prometió.

El “Podemos” hispano ha ganado millones de votos, sus dirigentes, casi la mayoría son jóvenes comunistas, PC, que desencantados de que la “revolución” no cuajaba, se fueron aislando de él y optaron por el “sorpasso”, adelantamiento por la izquierda más izquierdosa, con un aprendizaje en Iberoamérica (Venezuela, Bolivia, Ecuador) en donde allí durante un tiempo parecía que la revolución iba a cuajar.

Los que hemos vivido en Iberoamérica, en los duros años de los setenta y ochenta, en países como El Salvador sabemos bien que no ha habido ningún país de Iberoamérica que haya cuajado una revolución de verdad, elevando el nivel de vida de sus ciudadanos y además conjugando la libertad y los derechos humanos básicos.

No creo que los españoles que han votado a “Podemos” quieran que España en el futuro sea como Cuba o Venezuela son ahora. De ilusión también se vive, pero la realidad es dura por más que en ciertos momentos los pueblos se ilusionen y si desengañen y en ocasiones los lideres, emocionados con su éxito, se endiosan y empiezan entre ellos sus tensiones, véase, Iglesias/Monedero.

Otras, como Colau, se permiten expresiones que son para echarse a temblar: “Si hay que desobedecer leyes injustas, se desobedecen” y se queda tan feliz, olvidando como ciudadana que la ley hay que cumplirla y cambiarla en el lugar adecuado, a través de nuestro voto y de nuestros derechos.

Que eso lo diga una “futura” alcalde es para preocuparse y cabe pensar que hay un talante oculto que apunta maneras.

Viendo como empiezan a actuar algunos de ellos sería bueno leer lo que han escrito otros que colaboraron en los procesos, similares, y ver el final de sus líderes, cómo actuaron y pensar cómo podrían actuar nuestros nuevos próceres.

Ernesto Cardenal, sacerdote reconocido por su calidad humana, que sufrió las amonestaciones de Juan Pablo II y que permaneció en su cargo de Ministro de Cultura hasta 1987, renunció al Frente Sandinista, en medio de amargos conflictos con Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo y en sus memorias: “La revolución perdida”, en 2004, puede leerse su juicio, lo que es también profético por implacable, sobre quienes malversaron aquel proceso en el que él se comprometió a fondo, desde su fe y desde sus convicciones espirituales: “Ortega traicionó la revolución sandinista y se enriqueció fabulosamente”. “Fue una Revolución muy bella, lo que pasa es que fue traicionada, lo que hay ahora es una dictadura familiar de Daniel Ortega. Eso no fue lo que apoyamos nosotros”. “Ya no hay FSLN sino un partido ‘electorero’ que ha puesto en el poder de nuevo a Ortega, le ha dado todos los poderes del país y lo está “enriqueciendo fabulosamente”.

Su hermano Fernando Cardenal, jesuita, Ministro de Educación ha dejado su voz afirmando: “No fue posible. Cuando yo me di cuenta hasta la saciedad que era imposible, entonces, denuncié la corrupción y renuncié. Las dos cosas (…). Dejé el Frente Sandinista después de 22 años”.

Por su parte, la poetisa Gioconda Belli, miembro importante de la dirigencia del FSLN da a conocer en su obra: “El país bajo mi piel: Memorias de amor y guerra” (2001). Su experiencia termina así su libro:

“El Frente Sandinista, bajo el liderazgo de Daniel Ortega, trató de adaptarse a las nuevas condiciones políticas sin un consenso democrático al interior del partido, lo cual ocasionó la dispersión de una gran parte de sus cuadros. (…) Se han multiplicado también las denuncias de corrupción gubernamental. Con otros protagonistas y en otras condiciones, la lucha continúa.”

Sergio Ramírez de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, presidió el Consejo Nacional de Educación, elegido vicepresidente de Nicaragua en la fórmula de Daniel Ortega en su obra “Adiós muchachos” y en su cuento “Juego perfecto”. Analiza el proceso y el subsecuente fracaso de la revolución nicaragüense.

Afirma: “Quizá mi caso refleja que vengo de vuelta de un proceso revolucionario que no consiguió lo que pretendía. No pretendo tratar la marginalidad o la miseria como un fenómeno social o económico. Eso es para ensayistas.

Trato de reflejar esa pobreza que afecta al 80% de los nicaragüenses, historias que van a dar siempre a las páginas policíacas de los diarios, como los muchachos que se envenenan por desengaños amorosos, o conflictos a balazos entre pandillas que se identifican con iconos norteamericanos. Ese mundo es el que observo con pesadumbre y poca esperanza, y por eso hay poco espacio para el humor.

Pero el partido que hizo la revolución no sobrevivió a los cambios ni creo que pueda regresar al poder nunca más mientras siga aprisionado por el caudillismo que representa Daniel Ortega. Tendría que haber una renovación total del sandinismo para presentar fórmulas nuevas, aunque nunca sería el partido que llegó al poder en los 80”.

España se encuentra en una encrucijada que cada día se convierte más en bucle, no se observa salida, dada la actitud de bastantes políticos, cuesta entender la sonrisa sardónica del presidente Mas cuando se silba el Himno de España, teniendo a su lado al rey Felipe VI, no se comprende que el representantes del Estado en Cataluña, que pertenece a todos los catalanes ignore no solo la ley, sino que además la desprecie.

Los espa ñoles acaban de votar libremente, eso que otros llaman el derecho a decidir, en lo que se debe y se puede decidir con respeto total a la ley, por ello es positivo, ver, analizar, comparar lo que otros afirman habiendo vivido procesos parecidos.

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