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Opinion EDITORIAL

Junqueras deja paso, Puigdemont persiste

Junqueras, por carta, deja paso a Marta Rovira. Puigdemont debería imitar el gesto y hacer lo mismo que el republicano

Diari de Tarragona

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El fiasco del procés y el hachazo a la autonomía de Catalunya que ha supuesto la aplicación del artículo 155 de la Constitución nos ha hecho retroceder a principios del siglo pasado. De pronto, la comunicación política, la difusión de las doctrinas y de la ideología de partido, se realiza por carta. En los tiempos de las redes sociales, de los medios on line, de la inmediatez vertiginosa, el futuro de un país se dilucida de manera epistolar. Es la viva imagen de lo que acaba de suceder en Catalunya. Medio siglo de construcción de autogobierno se ha ido por el desagüe de manera irresponsable. Volvemos a las cartas. Así, para conocer los planes del líder de ERC, Oriol Junqueras, hay que acudir al pliego que ha escrito desde la prisión de Estremera. La misiva se suma a la corriente de autocrítica que recorre todo el sector independentista y sienta las bases para interpretar que el vicepresidente del Govern cesado se descarta como futuro president de la Generalitat en la próxima legislatura. Lo recoge en el párrafo donde asegura: «Hay que decir alto y claro que, en estas elecciones, nuestro candidato también es el Presidente legítimo, Carles Puigdemont, y el conjunto del Govern, todos y cada uno de los consellers, tanto los que están en Bruselas como los que estamos en la prisión». Tiene toda la lógica que se quiera invocar a los comicios para restituir ni que sea moralmente la legitimidad del Govern que liquidó de un plumazo Rajoy con el 155. Pero, a renglón seguido habrá que gobernar porque la previsión más razonable es que todos los miembros del Govern sigan inmersos en el proceso penal que les tiene o encacelados o alejados del país. En estas condiciones podrán ser elegibles, pero es evidente que de este modo no se puede gobernar. Por alguna cosa Junqueras añade en su carta en referencia a Marta Rovira que «ERC no me hace sufrir porque no podría estar en mejores manos. Va siendo hora de que en este país una mujer esté al frente. República tiene nombre de mujer». Junqueras deja paso. Es lo más razonable. Y Puigdemont debiera hacer lo mismo.

 

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