Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

La difícil gesta de cambiar los horarios

Cambiar las costumbres es tan difícil que se vislumbra una empresa utópica la cruzada para racionalizar los horarios en España

Whatsapp

Esta madrugada deberemos cambiar nuevamente la hora y adelantar los relojes de manera que a las dos serán las tres. La medida se tomó en la Unión Europea para ahorrar costes de energía. No obstante, crecen cada día los detractores del vaivén horario con el argumento que los perjuicios que ocasiona en las personas y también en los animales, no compensan las ventajas. Con los horarios es muy difícil generar consensos. No hay más que ver el lento avance de la cruzada por la Racionalización de los Horarios Españoles. El objetivo de la iniciativa es implantar en nuestro país unos horarios laborales más racionales, es decir más cercanos a los usos de la mayoría de países europeos, con el fin de incrementar la productividad y mejorar la conciliación de la vida laboral y familiar. Los expertos vaticinan que unos horarios más racionales reducen el estrés, mejoran la convivencia familiar y el rendimiento escolar de los hijos, así como el ambiente en el trabajo, hecho que redunda en una mayor competitividad de las empresas. Incluso, aducen los defensores de la reforma, se consigue un tejido comercial más fuerte y más rentable. Si todo ello es así, como hay que suponer que no es, ¿qué motivos impiden que la reforma horaria no sea ya un hecho en nuestro país? Nada cuesta más de modificar que los usos y costumbres. Nuestro irracional horario está jalonado de pequeños placeres mundanos que precisarán de muchas generaciones para caer en el olvido.

Temas

  • EDITORIAL

Comentarios

Lea También