Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

La falta de horas de hemodinámica despertó la calle

La movilización tras la muerte del farmacéutico de Torreforta fue la clave para lograr un servicio de hemodinámica de 24 horas 

Norián Muñoz

Whatsapp
María Victoria Viu, viuda del farmacéutico Enrique Gheron fallecido en la Navidad de 2014, compartió pancarta en la marcha que salió del barrio de Torreforta en enero de 2015 hasta el Hospital Joan XXIII. Foto: Lluís Milian

María Victoria Viu, viuda del farmacéutico Enrique Gheron fallecido en la Navidad de 2014, compartió pancarta en la marcha que salió del barrio de Torreforta en enero de 2015 hasta el Hospital Joan XXIII. Foto: Lluís Milian

Muchos fueron los que quisieron colgarse la medalla (también políticos, claro) cuando el Departament de Salut puso, por fin, los medios en 2015 para que el servicio de Hemodinámica de Joan XXIII abriera durante 24 horas.

Antes de esto, consideraban que abrir hasta las 8 de la tarde era suficiente.

Pero la realidad demostró lo contrario. Durante el primer año del horario 24 h se atendió al doble de los pacientes previstos, y hoy se trabaja en una segunda unidad para poder atender toda la demanda.  

Pero lo cierto es que este logro, como pocos en la ciudad, tuvo sabor a calle. Las movilizaciones se sucedían (con un papel destacado del sindicato CGT) con una pluralidad de voces increíble. 

Y, al frente, antiguos pacientes de hemodinámica. Tratando de no emocionarse te explicaban que ellos estaban aquí porque les pilló el infarto «en horario de oficina». Luchaban para que «una vida en Tarragona valga lo mismo que en Barcelona».

Hoy todavía me encuentro a alguno paseando por la ciudad, haciendo fotos, disfrutando de ese tiempo extra que les dio la medicina.

Aunque si algún sabor tuvo ese logro fue a impotencia, a dolor, a injusticia... El fallecimiento del farmacéutico Enrique Gheron fue la pérdida innecesaria que encendió la chispa. Ahora, como entonces, su viuda se pone al frente. Antes lo hizo valientemente para reclamar que no le pasara a nadie más; hoy lo hace para esclarecer lo que realmente pasó. 

Enrique, lo lamentamos, no será de los que pasean, no tuvo tiempo extra, pero al menos su familia se merece certezas.

Temas

Comentarios

Lea También