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Las huelgas recurrentes de agosto

Los problemas crónicos en el sector del transporte seguirán provocando paros cada verano si no se abordan de raíz

 

Diari de Tarragona

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Renfe inicia los habituales paros del mes de agosto, cuando más molesta. EFE

Renfe inicia los habituales paros del mes de agosto, cuando más molesta. EFE

Como cada año se repite la historia de la convocatoria de huelga en el sector del transporte aprovechando el inicio del período más masivo de vacaciones estivales. Agosto es desde hace años sinónimo de conflicto laboral que amenaza el buen funcionamiento de los servicios públicos de transporte. Los sindicatos saben escoger estratégicamente las jornadas de paro para que realmente la protesta tenga eficacia. Los servicios mínimos consiguen atenuar los perjuicios que sufren los ciudadanos pero evidentemente no evitan que miles de personas vean truncadas sus vacaciones con el consiguiente perjuicio económicos y moral. No son pocas las personas que preparan ansiosas durante todo el año su período vacacional. Que la cancelación de un vuelo o la anulación de un tren les impida cumplir con los planes previstos supone un grave quebranto que no puede resarcirse con ninguna indemnización. Hay historias personales verdaderamente dramáticas. Lo más grave de esta situación es que se repita cada año de forma sistemática. No se trata de negar el derecho de huelga y mucho menos privar a los trabajadores de las empresas que cubren estos servicios a que puedan mejorar su situación laboral. Pero es evidente que cuando la protesta se hace crónica es porque algunas cosas no se están haciendo bien. Por ejemplo, en el caso del aeropuerto de Barcelona, es incomprensible que todavía no se haya resuelto la flagrante descompensación de plantilla que existe respecto al aeropuerto de Madrid. Aena sigue sin resolver el problema y, por ello, tiene planteado el conflicto de manera sistemática cada año. La desproporción de empleados, según denuncian los sindicatos, no tiene correlación con la cifra de viajeros que soporta cada instalación. Son cifras objetivas que sólo precisan de voluntad real de encontrarla solución. De no ser así seguiremos padeciendo cada mes de agosto las recurrentes huelgas que vuelven a castigar al paciente ciudadano. Por no poder, no se puede reclamar ni al Gobierno, porque tampoco tenemos.

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