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Opinion Editorial

Las vidas que menos valen

Desde la Casa Blanca, Donald Trump ha dado alas al racismo y al rechazo de los emigrantes en Estados Unidos

Diari de Tarragona

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Foto: Pixabay

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Tarragona, como muchas otras ciudades, acogió una manifestación en contra del racismo latente en Estados Unidos. Es de justicia. En 2020 la población afroamericana de EEUU vive mucho más expuesta que el resto a la pobreza, a la pena de cárcel, a sufrir la violencia urbana y a la brutalidad policial. La igualdad de oportunidades y la movilidad social, fundamentos de la primera democracia del mundo, no se extienden de modo suficiente a los millones de miembros de esta minoría. Frente a los esfuerzos continuados y a los progresos conseguidos para revertir esta situación de discriminación, una parte de los ciudadanos blancos sigue albergando sentimientos racistas.

El paso de Donald Trump por la Casa Blanca ha empeorado la situación. Ha dado alas al racismo y al rechazo de los emigrantes. Ha conseguido que muchos de sus votantes expresen abiertamente sentimientos de intolerancia y practiquen conductas inaceptables hace unos años. Con la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía, el país se ha incendiado con cientos de manifestaciones, a veces seguidas de acciones violentas. No es solo una protesta contra el racismo y la idea terrible de que hay vidas sin valor alguno, sino un estallido contra un presidente que es parte del problema. La reacción de Trump ha sido la misma que ante la pandemia, dividir aún más a la población, y hacer electoralismo con sus proclamas de «ley y orden» y sus fotografías oportunistas ante iglesias que nunca ha pisado. No solo ha buscado ganancias a corto plazo con vistas a las elecciones de noviembre, sino que ha incitado a la violencia policial contra manifestantes pacíficos.

La mejor solución es trabajar directamente con las comunidades de los barrios urbanos de mayoría afroamericana, en los que la pobreza, la droga, la violencia de las bandas, el desempleo y la sanidad pésima crean un ecosistema de destrucción de vidas y falta de futuro. Se necesitaría un Abraham Lincoln que pudiese reconstruir con esta visión social la vida de una nación.

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