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Les cartes al director del dia

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Racisme al bar dels Pallaresos

Recentment han succeït dos fets a dos amics gambians que mereixen ser denunciats. Després de que una persona de color causés un aldarull al bar de la piscina del nostre municipi, Els Pallaresos, els hi ha estat prohibida la entrada als meus amics, que feia molts mesos que n’eren clients. «Com un negre ha causat un problema, no volem cap negre», afirmem. Doncs ahir al vespre ens trobem que a l’entrada del Highland els demanen el permís de residència (en forma del corresponent document d’identitat), cosa que no tenen (de fet un està en tràmit). Em pregunto si vaig mai amb un amic estranger que estigui de visita a Tarragona si em deixaran passar o el seu passaport no serà vàlid per accedir-hi. O és que no volem negres tampoc, com al bar del poble? Racisme ben viu al segle XXI, no veig altra explicació. Molt agraït per la publicació,

Albert Hurtado

(Els Pallaaresos)

Cuando el pueblo cantaba

En este tiempo que nos ha tocado vivir, tan llenos de errores éticos (como dice el sr. garzón), pretender hablar del cante del pueblo parecerá una tontería, pero esa capacidad de espantar sus penas cantando, ha permitido al pueblo sobrellevar tiranías con humor, sino preguntarse que contestaría raimon, serrat o sabina.

El desarrollo de la industria discográfica y la alta tecnología que hoy disfruta el humano, ha conseguido que la música llegue fácilmente a nuestros oídos a través de c.d., internet y móviles, lo que ha provocado un gran incremento de músicos, grupos y cantantes para atender la demanda , lo que ha llevado consigo, interpretando la campana de gauss, a que la moda numéricamente crezca más que la calidad, y el invento del pinganillo ha convertido en musicólogo pasivo al humano.

Otrora el pueblo cantaba por las calles, en sus casas y en las tabernas. En el pueblo donde nací, en los patios vecinales las mozas poblaban el aire de sueños de amor, aprovechando las canciones de moda, y de los tabancos, por seguidillas o soleares se escuchaban lamentos de desamor. El desarrollo de la tecnología, ha permitido al humano disfrutar de cosas que hace poco tiempo eran impensables, pero ha dejado en la cuneta pequeños placeres que no volverán. Sinceramente creo que, “elque canta, su mal espanta”. Es broma.

Pablo Martín de Madariaga

(Tarragona)

El Banco de España para oficinas del Ayuntamiento de Tarragona

No seria una buena solución que las oficinas que tiene el Ayuntamiento en la Rambla y se cuando se pagaba en pesetas era un «paston « de dinero , Ahora no se lo que se paga peron pienso que el dinero del alquiler podría servir para otras necesidades que tiene la ciudad de Tarragona.

El Banco de España es grande y posiblemente también se podría poner un Museo. Cuando paso por delante del edificio del Ayuntamiento siempre recuerdo lo que se pagaba en pesetas. ¿Porque no dicen lo que se paga ahora? Puede que nos llevaramos una sorpresa.

No se si ahora es propiedad del Ayuntamiento . De ser así retiro todo lo dicho.

Conchita Olivé Queraltó

(Tarragona)

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