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Les cartes al director del dia

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Propósitos para el nuevo año

Muchos aprovechamos estas fechas para hacer revisión del año que ya pasó con la intención de mejorar en algún aspecto de nuestra vida. Algunos se decantan por la salud, otros por las relaciones personales y la minoría por acrecentar su trato con Dios.

Sí, porque un óptima relación con los demás depende de que estemos bien con el Creador y sustentador de nuestros espíritus. Dios, que además es Padre, necesita que nosotros entablemos un vínculo personal con Él, el cual sólo se logra con la apertura de mente hacia esta realidad y con el propósito de hacer que se cumpla en nuestras vidas lo que Él señaló como directrices de un buen vivir, esto es, un modo de vida que nos hiciera felices dejándonos satisfechos con nosotros mismos, dichosos de ejercer el plan que Dios nos tienen preparado a cada uno, eficaz y competentemente.

¿Y dónde está ese plan sino en el compendio de los mandamientos de la ley de Dios? Pues tan pobres somos de entendederas que hasta nos ha de mandar que le amemos a Él y todos los demás hombres sin hacer distinciones de cargos, posiciones o simpatía.

Este es pues un buen propósito para 2016: caer en la cuenta de que Dios nos ama y nos perdona, pero también de que exige de nosotros seguir su elenco de disposiciones.

El amor lo puede todo, el amor lo es todo y aunque esta palabra esté ya desgastada por un uso fraudulento, vale la pena darle un nuevo sabor, que viene del espíritu y que tienen su origen en el Dios-Amor cristiano.

Pilar Montalbán

(Piera)

Memoria histórica

De entre las muchos nombres de calles que la alcaldesa de Madrid se propone eliminar del callejero, en virtud de la llamada ley de memoria histórica, existe una que deberíamos estudiar con algo de rigor antes de llevarla al olvido por decreto: «Calle de los caídos de la División Azul», el nombre hace referencia a los caídos de Españoles de una unidad que combatió en el frente ruso durante la segunda guerra mundial, no a la Unidad Militar, es decir: puede calificar la alcaldesa a la División Azul como culpable y condenarla al ostracismo, pero desde luego no a sus integrantes y mucho menos a sus caídos.

La División Azul integró entre sus filas a Falangistas ciertamente, pero también a muchos republicanos que se alistaron como medio de supervivencia, tal y como hicieron otros muchos al integrarse en la Legión Extranjera Francesa, animados por la solidaridad de nuestros vecinos Galos cuando la evacuación de Catalunya.

¿Qué hacemos, Sra. alcaldesa?, le parecería bien renombrar la calle como «Caídos no Falangistas de la División Azul?

Los caídos fuera cual fuera su filiación fueron Españoles que murieron en uno de los peores escenarios bélicos que ha conocido la historia de la guerra moderna, además fijémonos no junto a quien luchaban, sino contra quien: Stalin, un criminal de la altura del mismísimo Hitler, la División Azul no lucho contra tropas Inglesas o Americanas, no participo en actos criminales; antes bien con unos efectivos de apenas 5.000 hombres rechazo en Kransy Bor a las afueras del actual San Petersburgo la ofensiva de 44.000 soviéticos apoyados por tanques y artillería pesada.

Tardarían los soviéticos un año en romper la línea. Siendo esta probablemente una de las gestas mas heroicas de la Segunda Guerra Mundial.

Emilio Becker Gracia

Buena gente

Deseamos hacer llegar, desde esta tribuna, nuestro mayor y sincero agradecimiento al personal del Hospital Sociosanitario Francolí de Tarragona, en su inestimable atención, tanto profesional como humana, de la que ha sido objeto durante su estancia en ese centro nuestro hermano Román; en especial, a la Dra. Guardia, a su médico de familia Dra. Novés, enfermeras, auxiliares y demás personal del equipo. Recibid todo nuestro respeto y admiración por ser «buena gente».

Familia Luri

(Tarragona)

Adelantándose al Año de la Misericordia

La implicación, que la visita del Papa a la República Centroafricana, ha supuesto para la Iglesia, se concreta de modo privilegiado a través de las obras de misericordia, como dar de comer al hambriento, acoger al que no tiene techo o perdonar al que nos ofende.

Estas obras de misericordia no solo presentan al mundo el rostro más auténtico de Dios, sino que ofrecen el mejor punto de encuentro posible con las personas de otras creencias y convicciones. De ahí la importancia de que Francisco haya elegido Bangui, una ciudad asolada por la violencia, para inaugurar el Año de la Misericordia.

Enric Barrull Casals

(Girona)

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