Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Opinion

Libertad de expresión en Estados Unidos: Igualito que en España

En la Carta Magna. La Constitución estadounidense defiende en su primer artículo el derecho a la libertad de expresión, y el Tribunal Supremo incluso avaló el uso del lenguaje vulgar  
Whatsapp
Gustau Alegret, periodista.

Gustau Alegret, periodista.

Que Trump ha polarizado a la sociedad estadounidense es una evidencia. Las muestras son muchas y de las más diversas. Las que nos llaman la atención son las más estridentes. Como la de un matrimonio del estado de Texas que decidió pegar en el cristal trasero de su camioneta un mensaje dirigido no solo al presidente sino también a los que le votaron. «Fuck Trump and Fuck you for voting for him», se puede aún leer en inglés y cuya traducción al castellano sonaría tan mal como suena en el idioma original (perdonen que no la traduzca). 

Este tipo de lenguaje provocador se ha adueñado de los más intolerantes con la victoria de un candidato que nadie esperaba, que no estaba preparado (ni el país tampoco), y cuya popularidad es la más baja en décadas de un presidente en los primeros meses de su mandato. 

Texas es un estado conservador. Republicano desde hace años. Tanto que la camioneta de Karen Fonseca con su mensaje anti Trump ha provocado una ola de llamadas a la oficina del sheriff del condado de Frot Bend, donde residen. Hasta el mismo sheriff Troy Nehls es republicano. Por eso, impulsado seguramente por sus convicciones políticas, el oficial Nehls decidió emprender la batalla contra el «ofensivo mensaje» y publicó en su Facebook una fotografía del vehículo con las incómodas frases para anunciar acciones contra el conductor por «conducta desordenada».  

El sagaz alguacil pensó que con el mensaje la señora Fonseca puede acabar siendo objeto de la ira de los votantes de Trump, lo cual podría derivar en altercados. Por lo que, lo mejor —pensó— era acabar con el problema de raíz: quitar el mensaje. 

Fenómeno viral

La foto del sheriff se convirtió en un fenómeno viral abriendo un encendido debate entre los defensores de la libertad de expresión y los ofendidos. Tal fue el acalorado debate que a las pocas horas de su publicación, la organización de libertades civiles ACLU le recordó al agente que la primera enmienda de la sacrosanta Constitución estadounidense defiende la libertad de expresión, y que la Corte Suprema de Justicia, en sentencias recientes, protege incluso el uso del lenguaje vulgar en público para expresar cualquier idea. Nehls tuvo que dar marcha atrás, borrar su mensaje de Facebook, tragarse sus palabras en una rueda de prensa y apoyar sin paliativos la libertad de expresión. Aún así, dijo, la pegatina podría desencadenar algún tipo de incidente alimentado por la ira en la carretera, lo cual no sería bueno para nadie. «Creo que sería un buen momento», aconsejó, «tener un diálogo con esa persona y expresar las preocupaciones sobre el lenguaje de la camioneta». 

El caso me ha recordado a la actuación de la justicia española cuando persigue a humoristas radiofónicos o a directores de revistas satíricas por ironizar con la policía.  

Estados Unidos tendrá todos los defectos que uno quiera listar (como todas las naciones del mundo, también Catalunya). Pero el primer artículo de su Carta Magna -escrita hace 200 años- sigue vigente y bien interpretado. Hasta el mismo presidente puede ser objeto de lenguaje vulgar. Eso no pasa del calentón de un sheriff conservador que, aunque no le gusta cómo piensan los Fonseca, sabe rectificar e incluso defender su derecho a decir lo que consideren. Igualito que en España.  

*Gustau Alegret es director de noticias en Estados Unidos de NTN24 y corresponsal de RAC1. También es experto en comunicación política y corporativa.

Temas

Comentarios

Lea También