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Los brotes necesarios…

Tengo la firme esperanza que los «ciudadanos» «no los políticos», estamos «ya» plantando las buenas y necesarias semillas para conseguir los frutos necesarios que se necesitan para un futuro mejor

Lo primero que tenemos que hacer es «arrancar» una cantidad importante de brotes de malos de políticos incompetentes, para lograr que los que queden sean más fértiles, leales, honestos, responsables y trabajadores que los actuales

Josep Muñoz i Gràcia

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Josep Muñoz i Gràcia

Josep Muñoz i Gràcia

Cuentan: que una vez un hortelano sembró judías. Les pidió a sus empleados que atendieran con esmero la huerta, pero éstos eran unos grandes holgazanes y, como no hicieron caso de su amo, los brotes crecían con lentitud exasperante. Al comprobarlo, el propietario se indignó y no se le ocurrió otra cosa que comenzar a tirar de los brotes para hacer que crecieran. Procedió así durante horas y regresó al hogar extenuado. 

¿Por qué estás tan fatigado, padre? Le preguntó su hijo.
He estado ayudando a los brotes para que crecieran, repuso el amo del huerto.

Al escuchar aquellas palabras el hijo temió lo peor. Al amanecer se dirigió a la huerta y, como esperaba, encontró sólo plantas muertas.   

La lucidez mental genera lucidez mental, como la confusión, confusión. Tantas cosas hermosas y cuerdas derivan de la lucidez que son innumerables: sabemos cuándo ingerir y cuándo no, cuándo debemos intervenir y cuándo aguardar. Todos podemos ir desarrollando metódicamente la lucidez mental y servirnos de ella para proceder con equilibrio y sentido de la oportunidad.

Lo primero que tenemos que hacer es «arrancar» una cantidad importante de brotes de malos de políticos incompetentes, para lograr que los que queden sean más fértiles, leales, honestos, responsables y trabajadores que los actuales

Nuestra mente está llena de herramientas que no utilizamos o a las que damos un uso inapropiado. Como nos dice el adagio: «Si no coges el cuchillo por el mango, puedes cortarte».

Tenemos preciosas facultades como el discernimiento o el entendimiento correcto que a veces las utilizamos mal y acaban por lastimarnos.
Hay que saber esperar y saber proceder. La naturaleza, como la vida en general, dispone de ritmo y leyes, como en nosotros opera el reloj, con el que hay que saber estar en armonía.

Una veces por negligencia, otras por torpeza o por avidez, acabamos por matar a los brotes. 

Todo el milagro de la vida se pone de manifiesto, cuando una semilla eclosiona. De repente la potencialidad se vuelve acción y un tsunami de reacciones bioquímicas permite transformar el alimento almacenado en el pequeño grano, en un nuevo ser vivo y se desarrolla. 

Brotar (en catalán “brollar”) es salir una planta de la tierra brotando de una semilla, pero las heladas tardías las abrasan. Brotar también es salir agua de entre las rocas yendo las misma a un manantial…En resumen brotar es empezar a manifestarse, a apuntar, a asomarse… 

De los brotes germinados se puede afirmar que todos están llenos de vida, más que cualquier «otro alimento».

Las semillas mantienen su ADN de la planta que será, en forma de sus componentes esenciales. Y, además, todos los alimentos que necesita para dar este primer paso de crecimiento y empezar a alimentarse del suelo, el sol, el agua y el aire. Por eso son fuente de numerosos nutrientes, sustento básico para la humanidad.  

Yo no soy político, soy ciudadano, que creo es más importante en estos momentos, ya que somos los únicos que tenemos las ideas más claras, creo…
En esta crisis o como ustedes quieren que diga, hay gente que no van a pasar ninguna dificultad. Sinceramente quiero llamar las cosas por su nombre. En cuanto que habrá gente que no pasará ninguna necesidad no tengo ninguna duda. La clase política, como siempre, no está pasando ninguna penuria, por lo menos económica.  

El otro día sentí decir a un político, que los millones de personas sin trabajo no son «parados», sino personas que se han apuntado al «paro». Si lo pienso con ironía, me digo, que los que están apuntados al paro, verdaderamente no son parados, son empresarios millonarios que no saben que hacer por la mañana y les mola hacer cola… Resumiendo, nos dicen que estemos tranquilos, que la situación actual, irá sacando “brotes Verdes” y que hay que esperar que crezcan. ¿Brotes verdes? Aquí los únicos «brotes verdes» que estamos viendo en España en mucho tiempo son los de las lechugas Florette (que conste que no quiero hacer propaganda) pero ahora hasta esos brotes se han perdido, porque nunca más se supo de ellos, no sé si será el cambio climático, el efecto invernadero, el virus…

Como digo anteriormente, yo soy ciudadano, no político, pero hay una cosa que aún tengo más clara, reducir «ya» a la clase política. Solamente, pensar que a los que pagamos impuestos nos los suben, y a los que no pagan se los perdonan con amnistías fiscales, me produce incomprensión, mal estar y rabia controlada
Además, siempre prometen «le voy a meter tijerazo a todo, salvo las pensiones, la sanidad y la educación» y luego no hacen nada de nada. 

Me resulta curioso, ver como ante la crisis actual, se lanzan a buscar un único culpable. Intentan buscar un “Satanás” causante de los males. Es como en el futbol, nuestro equipo no comete errores, son momentos puntuales…

Yo, como cualquier persona, tengo mis ideas y en consecuencia esta crisis es un compendio de errores de los diferentes gobiernos que han ido pasando por este país o nación, durante los últimos años, no exclusivamente de este último.

A pesar de todo, tengo la firme esperanza que los «ciudadanos» «no los políticos», estamos «ya» plantando las buenas y necesarias semillas para conseguir los brotes y frutos necesarios y urgentes que se necesitan para un futuro mejor. 

Pero cuidado, lo primero que tenemos que hacer es «arrancar» una cantidad importante de brotes de malos de políticos incompetentes, para conseguir que los que queden sean más fértiles, leales, honestos, responsables y trabajadores que los actuales. 

No cometamos el error del hortelano que para que crecieran las judías estiraba de los brotes y mató la cosecha que iba a conseguir. Si cogemos el cuchillo por el mango, no por el filo, seguro que lo conseguiremos. La oportunidad es única y el tiempo en reaccionar es calve para avanzar por el camino seguro de la recuperación. 
 

Josep Muñoz i Gràcia. Asesor fiscal

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