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Los desahucios de viviendas

No habrá democracia digna ni justicia mientras no se resuelva el problema del desahucio
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Una de las peores experiencias con que un Abogado se puede encontrar es defender un desahucio por subasta de la vivienda. No hace mucho, tuve que negociar un caso ante Caixa/Bank. Una pareja se divorciaba, no podian pagar la hipoteca, y la entidad apretaba. Se dialogó y se llegó al acuerdo de ceder la propiedad a la Caja/Banco, y la mujer continuaba en la vivienda, mediante un contrato de arrendamiento a cinco años, con el pago de unos 160.-euros/mes, por aplicación de una obra social. En otro caso, concretamente con Ibercaja, esta entidad se niega totalmente a la cesión en pago y facilitar que pueda continuar en la vivienda a un matrimonio con tres hijos, que han estado pagando durante muchos años, pero que, por el paro, no tienen medios para saldar la cuenta, aunque sí un alquiler.

Son dos actitudes que nos llevan a las siguientes consideraciones.

Dejando de lado los desahucios por falta de pago de arrendamientos (algunos son de pura picaresca) y centrándonos en los procedimientos judiciales por ejecución de préstamos o créditos bancarios, no hay duda de que tenemos un grave problema. Bancario, social y de justicia.

Porque los Bancos, en general, no admiten cesiones en pago, ni mucho menos arrendar a los que desahucian. Actúan con la sartén judicial por el mango, y solo quieren dinero, no propiedades. Aunque precisamente cedan luego estas propiedades, adquiridas en la subasta, a “fondos buitre” que harán sin duda el gran negocio, al adquirirlas a precios si no irrisorios, sí desequilibrados.

Esos mismos Bancos que han recibido 50/60 mil millones de ayuda de todos los ciudadanos (dinero que no se recuperará quizás nunca o muy poco) para salvarles. Dinero que el actual gobierno de Madrid ha tomado de la Comunidad Europea y ha distribuído a su gusto, es decir, al gusto del poder financiero, que es quien manda. Pagando entre todos.

Mientras tanto no ha habido dinero para realizar fondos de propiedades autonómicos o municipales suficientes, adquiriendo esas viviendas a menos precio, para destinarlas a los desahuciados, muchos de los cuales son casos sangrantes.

¿Qué hacer?...El problemea que se le presenta a un Juez cuando un Banco le lleva una demanda de ejecución contra unos deudores es que, si la documentación está bien - con mis dudas - debe despachar la ejecución y trámite por trámite llegar a la subasta y desahucio. No hay más remedio que modificar la Ley de Enjuiciamiento civil, la Hipotecaria y su Reglamento e incluso el de los Notarios, respetando los derechos de todos, sí, pero también de los más necesitados. En una escritura que leí hace poco, el Notario decía, por rutina, “leída y hallada conforme, la firman…” Y firmaban unos magrebíes que ni siquiera chapurreaban el español. Había cláusulas e incluso fórmulas aritméticas que ni ciudadano español medio entendería. Pues se daba por buena la escritura…y dio sus nefastos resultados por impago posterior.

¿Qué puede hacer un Juez, con la actual legislación en la mano?... Desgraciadamente muy poco, salvo dilatar cuanto pueda el procedimiento, intentar que se reconozcan los llamados “umbrales de exclusión” de los desahuciados, demorar las cosas… porque todo esto no tiene más remedio que ser cambiado por el gobierno central o el Parlamento próximo, que saldrá antes de fin de año. Con urgencia legislativa.

Son decenas de miles de ciudadanos los afectados. La Constitución actual dice en el artículo 47 que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Y añade. Los poderes públicos (todos) promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho. ¿ Qué ha hecho este gobierno central al respecto?... ¿Y la oposición?... Nada, excepto a lo que le ha obligado la sentencia del Tribunal comunitario, condenando las cláusulas abusivas.

No habrá democracia digna ni justicia mientras este problema no se resuelva y es urgente y necesario para la paz social.

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