Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más leña al fuego del procés

La cadena de sentencias previsiblemente condenatorias contra los líderes del procés complican una solución al conflicto catalán

Whatsapp

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha condenado a inhabilitación y multa a Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau por desobedecer al Tribunal Constitucional y les ha absuelto de prevaricación, delito que de haberse contemplado podía conllevar penas de prisión. No cabe duda de que el Tribunal, en estrictos términos jurídicos, ha obrado con extrema prudencia. Los jueces vienen obligados a ceñir sus fallos a lo que establecen las leyes y era más que evidente que Mas, Ortega y Rigau desoyeron las consignas del Tribunal Constitucional para que no se celebrara la consulta soberanista del 9-N. No hay crítica posible a una impecable sentencia. El problema radica en la decisión anterior del Gobierno de utilizar la Fiscalía para resolver el problema catalán con la herramienta de los tribunales de justicia. Craso error de consecuencias graves, porque después de la sentencia de ayer vendrá la de Francesc Homs, previsiblemente en el mismo sentido, y la de Carme Forcadell, y la de la mayoría de miembros de la Mesa del Parlament. ¿Dónde pondrá el límite el Ejecutivo de Rajoy? La lectura de la situación política en Catalunya no puede ser más equivocada al calcular que con un par de veredictos condenatorios el procés se diluiría como un azucarillo. Sucederá todo lo contrario. Cada condena supondrá un nuevo estímulo para la causa independentista con lo que la solución al conflicto no hará más que alejarse cada vez más.

Temas

  • EDITORIAL

Comentarios

Lea También