Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

'Merde'

M.Victòria Bertran

Whatsapp

La monarquía es bonita. Date cuenta, un rey en un palacio y una reina guapa y unos príncipes rubios y las carrozas, y la etiqueta y el protocolo y todo eso». Hay quien todavía hoy comparte esta visión de la monarquía de Carmen Sotillo, a través de quien Miguel Delibes retrató España en 1966 en Cinco horas con Mario. Pero cada vez menos. Diría incluso que el ligero aumento de popularidad que la Casa Real había empezado a experimentar de la mano de Felipe y Letizia tiene los días contados. El motivo: el YoguiLeaks, la revelación de sus alucinantes conversaciones con Javier López Madrid, el empresario investigado por varios delitos, entre los cuales el de las tarjetas black, que indignó especialmente a la opinión pública.

La imagen de la Familia Real, si un día tuvo algo de glamour más allá de los reportajes del ¡Hola!, hace tiempo que perdió brillo. La primera valoración negativa llegó en 2011, cuando la confianza de la ciudadanía en la institución suspendió en la encuesta del CIS a raíz del caso Nóos. Cayó en picado tras la cacería de Juan Carlos en Botsuana con la amiga comisionista en 2012, y alcanzó su punto más bajo en 2013 con la imputación de la-infanta-que-se-hace-la-tonta.

La abdicación en Felipe en 2014 dio paso a la remontada. Pero quienes debían instaurar el campechanismo 2.0 se han pasado de frenada. No es solo que tengan también de finos lo que un paño de cocina: su virtud moral está ahora en cuestión.

Al igual que el pobre elefante sigue ya por siempre a Juan Carlos, cuando el actual monarca retome la ronda de contactos para formar gobierno el CompiYogui también estará allí. Esto es así. Y lo demás, merde. Que sí, Felipe, rey, que otra vez la habéis cagado. Y lo sabes.

Temas

  • OPINIÓN & BLOGS

Comentarios

Lea También