Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Motín a bordo

Antoni Coll i Gilabert

Whatsapp

Cuando Artur Mas entra en trance emplea metáforas marineras. Lo hizo en 2010, al llegar a la Generalitat con 62 diputados y sigue ahora que ha perdido la mitad. La afición le viene de su bisabuelo, que fue propietario del velero ‘La Sebastiana’.

Apenas terminado su alegato a la marinería para la conquista de Ítaca, tuvo un motín a bordo. El pasaje se negó a votar un nombre del nuevo partido, de los propuestos por la dirección (con el asesoramiento de una empresa especializada en vender humo), porque no le gustaba ninguno.

El motín reveló que en CDC hay mar de fondo y fue tomado como un mal síntoma para la travesía. Al fin se buscó otro nombre, si bien el capitán será el mismo, que se reivindicó heredero de Prat de la Riba y Macià. Si no mencionó a Companys, supongo que fue para no incomodar a Junqueras.

Para Mas, lo peor del motín del viernes fue… no poder echar la culpa a Madrid.

Temas

  • LA PLUMILLA

Comentarios

Lea También