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Opinion EDITORIAL

Màxim Huerta, el breve

No es prudente nombrar ministro al primero que pase, por muy moderno que parezca. Ser ministro es algo muy serio.

 

Diari de Tarragona

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Poco ha durado la cartera ministerial en manos de Màxim Huerta. EFE

Poco ha durado la cartera ministerial en manos de Màxim Huerta. EFE

No cabía otra opción. Los cargos de responsabilidad pública vienen obligados a ser los primeros en dar ejemplo. El fraude a Hacienda del ministro Màxim Huerta obliga a su dimisión inmediata, sin dilación, sin excusas, sin buscar argumentos exculpatorios. Huerta se ha convertido en el ministro más breve de la democracia española. Apenas siete días después de que prometiera su cargo en el Palacio de la Zarzuela, el titular de Cultura y Deporte ha presentado su dimisión ante Pedro Sánchez a raíz del escándalo causado por la condena a pagar más de 200.000 euros el pasado año a Hacienda por fraude fiscal. El desenlace de este sorprenden episodio se aceleró después de las presiones de voces internas en el PSOE ante la gravedad de la situación. Un partido que logra los apoyos para airear la política española, no puede, a las primeras de cambio inundar los estamentos del poder de más malos ejemplos. La aparición de un vídeo en el que Pedro Sánchez prometía echar a aquel que actuara fiscalmente como lo hizo Huerta ha sido determinante. Antes, tanto el Gobierno como el PSOE habían ratificado su confianza en el ministro y consideraban suficientes sus explicaciones públicas. Y lo habían hecho a pesar de que líderes como el de Podemos, Pablo Iglesias, o el PP, habían exigido el cese o dimisión fulminante de Huerta y amenazaban con su reprobación si no abandonaba el Gobierno de forma inminente. El toque atrevido y moderno que Pedro Sánchez quiso dar a su gabinete con el nombramiento de Màxim Huerta le ha salido rana. Los inventos hay que hacerlos con gaseosa y no con los ministros del Gobierno. El ministro saliente ya no comenzó con buen pie su carrera ministerial. La opinión pública conocía a Huerta especialmente por su trayectoria profesional en un popular programa de televisión. Ya desde el primer día comenzaron a salir a la luz pública polémicos tuits en los que, entre otras cosas, admitía que no le gustaba el deporte y que no se llevaba estar bien con Hacienda. Aprendamos la lección. Frivolidades ninguna.

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