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O sea que al final va a resultar que no había un plan

Desorientados con el cambio en Madrid. Descabezado súbitamente el enemigo señalado por el independentismo, tenemos un Govern que parece no tener idea de qué hacer con el poder que le dieron las urnas el 21-D. 

Javier Pons

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Viernes, 22

Ni recuperación de derechos ni soluciones para los que lo siguen pasando bastante mal. Ni lucha contra el fraude que tanto mal ha hecho aquí también. Aquí lo prioritario es escenificar el desencuentro con el que el independentismo ha marcado como siguiente objetivo: Felipe VI. Además de este berrinche colegial parece que solo queda tiempo para despachar periódicamente en Berlín con el expresident para marcar las líneas maestras que nos llevarán a la República (otra vez).

Si la unilateralidad era un camino a ninguna parte, ahora nos asomamos al ridículo sonrojante que supone seguir peleando siguiendo las órdenes de Berlín sin tener en cuenta que el tablero político ha cambiado radicalmente en España, territorio al que aún pertenece jurídicamente Catalunya mientras no haya una mayoría que decida lo contrario. 

Quim Torra y cierta facción del PDCAT están en la lista de damnificados por la moción de censura, encabezada por un PP en eclosión interna (por fin), seguido por el que ya levitaba sobre las encuestas como primer ministro virtual: el desaparecido Albert Rivera. 

Aunque en esta reciente democracia habíamos visto muchas cosas, es personal y periodísticamente fascinante sentarse a observar estos tiempo nuevos.

Madrid, lunes 25

En la derecha cunde la sensación de que han sido despojados de aquello que creen legítimamente les corresponde: el poder. En el PP, la huida a Santa Pola de su comandante en jefe (obra cumbre del marianismo) que se ha transformado en 24 horas en un simple (no por el sueldo) registrador de la propiedad ha sido la señal para el inicio de la batalla interna por el poder olvidándose hasta de zurrar al nuevo gobierno por cualquier motivo. 

De los 800.000 afiliados de los que hablaba siempre una de las candidatas, no más de 60.000 estarían interesados en participar en el primer proceso de primarias del partido. Ya se han afilado los cuchillos. Feijoó como buen gallego vio la tormenta y pidió a su equipo unas lágrimas de fogueo para escenificar su renuncia. Un ejemplo más de lo que en Madrid se conoce como «fenómeno Màxim» y es que ahora muy pocos se atreven a exponerse públicamente ante el temor de ser analizados con lupa. 

Más a su derecha en el territorio naranja cunde el estupor y aquí sí que influye una cierta bisoñez del proyecto y especialmente de su líder: de saborear el triunfo demoscópico ha transitado hasta la insignificancia demostrando un revelador vacío cuando más entero debía presentarse. La izquierda radical encantada de que ya no se hable más del chalet en la sierra se arrima con la lección aprendida de no ser excesivamente ambiciosa ni en las formas ni en el fondo.

Miércoles, 27

Torra sigue escenificando su «berrinche institucional» y dando cuentas a «su creador»: desplante en la embajada y otro ridículo internacional. Es increíble que la Generalitat esté en manos de alguien que privilegia los gestos y la obediencia debida a sus deberes institucionales.

Su vergonzosa actitud sobre si acudir o no a una de los capitales de su territorio a la inauguración de los Juegos da la auténtica talla de este independentismo intolerante y sectario que sigue ignorando a más de la mitad de los catalanes y que se parece a esas fuerzas que lideran Italia desde hace unos meses avergonzando a Europa.

El colmo ha sido escuchar a su portavoz acusando a Ballesteros de «perpetrar» la pitada en la inauguración de los juegos.

Sábado y domingo, 23 y 24 

Me permito saltar en el tiempo con una nota personal: esos días tuvimos que pasarlos en Joan XXIII donde recibimos un tratamiento técnico y humano impecable. Orgulloso y agradecido a los profesionales que defienden el sistema sanitario público.

Periodista Javier Pons inició su carrera en Radio Reus. Ha sido director de “El Terrat”, director de TVE y CEO de Prisa Radio. Actualmente dirige la productora Globomedia (Mediapro).

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