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Opinion EDITORIAL

Otro revés al área metropolitana de TGN

Mientras aquí seguimos discutiendo inútilmente, la cuarta pista de El Prat se la lleva el aeropuerto de Girona.

 

Diari de Tarragona

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El aeropuerto de Reus no será la cuarta pista de El Prat

El aeropuerto de Reus no será la cuarta pista de El Prat

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Reus ha pedido al Ministerio de Fomento que retome «de forma inmediata» la construcción de la Estación Intermodal de ferrocarril proyectada al sur del aeropuerto y junto a la T-11. Esta infraestructura, prevista en los planes iniciales de Fomento, pasó a mejor vida con la irrupción de las crisis económica cuando ya se habían iniciado los movimientos de tierra para su construcción. Evidentemente los recortes presupuestarios contribuyeron a abandonar el proyecto, pero la puntilla definitiva la recibió dicha estación por la eterna división del territorio. Mientras aquí andábamos discutiendo si eran galgos o podencos, el Ministerio de Fomento tiró por la calle de en medio y ha situado de forma efectiva la estación estratégica del Camp de Tarragona en Cambrils. La reclamación que resurge ahora del Ayuntamiento de Reus por boca del portavoz del gobierno Joaquim Enrech, caerá con toda seguridad en saco roto. Sin el apoyo del Ayuntamiento de Tarragona es de incautos pensar que el proyecto encuentre receptividad en el Ministerio. Y ahora mucho menos cuando la apuesta ha sido Cambrils. No hemos aprendido la lección. Si la apuesta debía ser la Estación INtermodal (y argumentos en su favor no faltan), debía dilucidarse en principio en el territorio y acudir luego a Madrid con una sola voz. El panorama actual ofrece la siguiente imagen. Reus pide la Intermodal; Salou, Cambrils y Mont-roig exigen que se retiren las vías del centro urbano; Tarragona sueña con la estación en l’Horta Gran; y las demás instituciones de peso callan como cartujos. Mientras tanto, vemos como las decisiones estratégicas van adoptándose sin que el territorio de Tarragona haya intervenido de ninguna manera. El último mazazo es la decisión de convertir el aeropuerto de Girona en la cuarta pista de El Prat con estación intermodal de AVE incluida, con una inversión millonaria. La segunda gran área metropolitana de Catalunya languidece por sus propios errores. Algún día, esperemos, se aprenderá la lección.

 

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