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Paro, cantidad y calidad

Harían falta muchos meses de abril como el de este año para que el desempleo se sitúe a niveles más soportables para la economía y sobre todo para los ciudadanos
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Los datos de empleo del mes de abril han sido buenos. El paro ha caído en 3.185 personas en Tarragona y hay 8.651 nuevos afiliados a la Seguridad Social, muchos de ellos en el sector turístico y de la hostelería que concentra casi la mitad de los nuevos asalariados. Pero una flor no fa estiu. Harían falta muchos meses de abril como el de este año para que el desempleo se sitúe a niveles más soportables para la economía y sobre todo para los ciudadanos. Y eso pese a que un estudio de Infojobs y Esade difundido ayer confirmó que la economía sumergida sigue siendo el salvavidas de muchas economías domésticas y que uno de cada cinco parados admite haber trabajado o realizado algún tipo de proyecto en negro.

Pese a ello, no ser consciente de que el desempleo o las pocas perspectivas de hallar un puesto de trabajo está destrozando a buena parte de una generación de españoles es negar la realidad. Alcanzar o aproximarse al pleno empleo y hacerlo con tasas de paro estructuralmente bajas debería ser una prioridad. Se desea, cómo no, reducir el desempleo. Todos los partidos aseguran que es su principal objetivo pero más allá de los discursos hay poco más. Hasta las organizaciones sindicales parecen haber renunciado a ello. La cada vez más discreta celebración del Primero de Mayo así lo manifiesta.

Mientras, miles de jóvenes muy formados siguen marchando. Que el empleo sea una prioridad de verdad no implica que se pueda lograr un milagro pero cualquier esfuerzo es poco para mejorar la situación. Y como en otros tantos ámbitos, no se trata solo de un tema de cantidad sino también de calidad y de un debate que, entre otros, afecta también a la educación en la nueva era digital. No se trata de seguir midiendo a los estudiantes por los conocimientos memorizados sino de fomentar una mayor colaboración con las empresas como se está haciendo ya con la Formación Profesional Dual y de favorecer el emprendimiento en lugar de menospreciarlo o desaconsejarlo.

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