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Opinion EDITORIAL

Peligro, circula por la T-11

La vía que une Tarragona y Reus debería empezar a tener el tratamiento de gran bulevar y no de carretera interurbana

 

Diari de Tarragona

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Fomento ha instalado en la T-11 los rótulos que advierten de la peligrosidad del tramo. PERE FERRÉ

Fomento ha instalado en la T-11 los rótulos que advierten de la peligrosidad del tramo. PERE FERRÉ

Una de las evidencias más patentes del entramado viario de Tarragona acaba de obtener el reconocimiento oficial de su condición ingrata, sobradamente conocida por todos los conductores que la frecuentan a diario. Nos referimos a la T-11, la autovía que une Tarragona y Reus. Efectivamente, el Ministerio de Fomento ha declarado esa vía como Tramo de Concentración de Accidentes (TCA), el tercero que hay en las carreteras de la provincia de Tarragona. Para advertir de este rango de peligrosidad, desde hace unos días, se ha instalado la señalización correspondiente, cerca de la llamada rotonda de la plaza de Europa, que da acceso a esta autovía desde Tarragona, y tres kilómetros más allá, una vez pasadas Les Gavarres y cerca del edificio 112 y del Consorci d’Aigües de Tarragona. Con esa señalización los usuarios podrán identificar claramente que están circulando por uno de estos tramos y tomar las debidas precauciones, según razona el Ministerio de Fomento. Los argumentos para aplicar esta denominación se recaban por comparación con otros tramos en los que ha habido similar accidentabilidad. ¿Cuál es la causa de tanta peligrosidad en una vía que en principio no discurre por ningún trazado sinuoso? El problema puede estar en el número de rotondas, según fuentes de Fomento. Se trata de accidentes leves, golpes que no derivan en consecuencias irreversibles, pero que evidentemente suponen un riesgo. Por ello, la Dirección General de Carreteras (DGC) utiliza el concepto de TCA para referirse a los «puntos peligrosos de su red». 
Esta catalogación debería apresurar una reflexión urbanística de cara al futuro. La T-11 es la vía llamada a ser la gran avenida, de hecho el cordón umbilical, que una Tarragona y Reus y que se convierta en la columna vertebral de la segunda gran área metropolitana de Catalunya, con dos infraestructuras de suma importancia, el aeropuerto y la estación intermodal del AVE, irrenunciable. Las actuaciones en la T-11 deberían desde ya aplicarse con la mentalidad de gran bulevar urbano y no de carretera.

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