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Prisas electorales

El alcalde de Salou ha inaugurado un pabellón que aún no puede funcionar
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Dicen que las prisas no son buenas consejeras y yo me atrevería a decir que pueden llegan a ser contraproducentes cuando nos acercamos a períodos electorales.

Que a los alcaldes de turno les guste inaugurar cosas para darse bombo y platillo dejó de ser un ejercicio ilimitado en el año 2011, cuando se modificó la Ley Orgánica de Régimen Electoral, estableciendo en su artículo 50.3 que, desde la convocatoria de las elecciones hasta la celebración de las mismas queda prohibido realizar cualquier acto de inauguración de obras o servicios públicos, sin perjuicio de que dichas obras o servicios puedan entrar en funcionamiento en dicho periodo.

El martes 31 de marzo se convocarán las elecciones municipales del próximo 24 de mayo, y en consecuencia ésa era la fecha límite establecida legalmente para que los alcaldes pudiesen inaugurar obras y servicios públicos, y por ese motivo el Gobierno Municipal de Salou hace meses que tenía marcada esa fecha en rojo en el calendario, por qué había que inaugurar «como fuese» el nuevo pabellón municipal ubicado en la C/María Castillo.

Y digo «como fuese», por qué lo único que importa es que el alcalde se haga la foto e intente vender ante los electores que si no fuese por él eso no se hubiese hecho, como si nada tuviesen que ver los impuestos de todos los salouenses con esa obra de más de un millón de euros que han pagado todos ellos.

Lo lamentable y triste es que se insulte la inteligencia de nuestros vecinos, pensando que nadie se dará cuenta de que estamos ante un proyecto meticulosamente medido en el tiempo para que fuese inaugurado 2 días antes de la fecha límite establecida por la ley. Un proyecto que se presupuestó en el año 2014, pero que no empezó a ejecutarse hasta finales de año, con el único objetivo de que la inauguración fuese en estas fechas.

El cómo es lo de menos, lo importante es el cuándo: si las obras no están acabadas no importa, lo importante es hacerse la foto y destapar la placa.

La ley prohíbe las inauguraciones en estas fechas, pero también dice que eso no es óbice para que la obra no se pueda poner en funcionamiento. Curiosamente el alcalde de Salou lo ha entendido al revés: ha inaugurado un pabellón, pero no podrá ponerse en funcionamiento todavía.

Consecuencias de las prisas electorales.

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