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Qué hemos hecho para merecer esto. Las vergonzosas fotos que desvelan quien gobierna en Madrid

Ridículas. Las imágenes de «dama doliente» de Isabel Díaz Ayuso, poniendo el dedo sobre una supuesta insensibilidad del gobierno central con los fallecidos, son el colmo de la desvergüenza

JAVIER PONS

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Confinamiento día 56. Apuntaba en mi artículo del mes anterior que no me sentía suficientemente cómodo como para escribir del Covid-19 y la situación. Estábamos a principios del mes de abril y las cifras de muertos diarios eran escalofriantes y estábamos lejos de «doblegar» la curva. En las calles de todo el país pero especialmente en Madrid, desde donde escribo, flotaba un miedo invisible ante una avalancha de noticias terribles que iban desde la cifra de contagiados hasta la injusta e impresentable gestión de las residencias de ancianos donde urgidos por la rentabilidad, muchos gestores habían abocado a muchos conciudadanos a un destino fatal.

Hoy cuando Tarragona ya habrá salido hace un día de la fase 0 seguimos con cifras diarias de personas fallecidas insufribles que nos impiden saludar y celebrar la desescalada. Una desescalada que el gobierno ya se ha resignado a cogestionar con las comunidades autónomas tras varias semanas en las que se le ha reprochado y con razón no haber tenido la suficiente sensibilidad para escuchar pero sobre todo explicar y compartir decisiones.

Aún no es momento de criticar ni hacer balance sobre la gestión sanitaria pero sí en el plano político

Creo que todavía no es el momento de criticar ni hacer balances sobre la gestión sanitaria pero sí en el plano político. Y en ese sentido lo que más me ha molestado en estas semanas ha sido esa incapacidad de comunicarse y esforzarse por encontrar espacios de acuerdo.

Algo mejor hubiera ido todo si a la convicción de que el mando único era la mejor herramienta para luchar contra el virus se le hubiera sumado gestión política.El «mando único» está actuando, no nos engañemos, como puede.Es decir, atendiendo la pandemia con un ojo puesto, a corto plazo, en salvar vidas y a medio-largo, en salvar la economía de las personas.

Y lo está haciendo asomándose al abismo cada día apoyado en un grupo de expertos a los que mantiene en el anonimato para no exponerlos al fuego cruzado que algunos medios y algunos políticos están lanzando de una forma irresponsable y escandalosa.

Esta semana pasada han sucedido en Madrid un par de cosas que al menos considero interesantes para la reflexión. La primera, la constitución de la comisión parlamentaria que debe trabajar para dibujar la reconstrucción del país después de la ruina evidente en la que vamos a encontrarnos. En el arranque de esa comisión, el presidente de la misma Patxi López, persona moderada y con probada experiencia en buscar y encontrar espacios de acuerdo entre diferentes (pactó con el PNV la gobernabilidad del País Vasco en los momentos finales del terrorismo), afirmó que «los ciudadanos que nos miran saben que si no actuamos con diálogo y acuerdo su vida será peor. Por eso nos exigen, porque para eso nos eligieron, que ni se nos ocurra por cuestiones partidarias inentendibles en estos momentos deslizarnos por la pendiente del desacuerdo».

Ojalá todos los partidos sean sensibles a estas palabras que expresan de una forma inequívoca el latido de los ciudadanos.

El otro momento de la semana fue ver el pasado domingo a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, protagonizando la portada de un diario con una serie de fotografías vergonzantes. Serían sólo motivo de escarnio para ella sino llegaran tras una semana donde su gestión de la pandemia en la comunidad con más fallecidos del país estalló hecha trizas dejando un escándalo que se ha saldado con la dimisión de Yolanda Fuentes, la responsable de emergencias sanitarias de su gobierno, que prefirió dignamente dejar el cargo antes de firmar a ciegas un informe que ella no suscribía, recomendando la entrada a la fase 1. Ante la lección de la científica,el suspenso de una dirigente que ha privilegiado un censurable tacticismo político frente a su obligación de contribuir a salvar la crisis. Ya en sus primeros meses pre-Covid dio pistas de cómo había llegado por accidente a la candidatura. Pero ahora en dos meses, ha conseguido agotar su escaso capital político poniéndose en contra no sólo a la mayoría de la ciudadanía de Madrid sino a destacados miembros de su propio partido que aún tienen la virtud de poder sonrojarse. Esas fotos de «dama doliente» poniendo el dedo sobre una supuesta insensibilidad del gobierno central con los fallecidos son el colmo de la desvergüenza, además de ser ridículas.

Un rayo de esperanza pues en el discurso de Patxi López y negro, muy negros nubarrones sobre la sede de la Puerta del Sol.

* Periodista. Javier Pons inició su carrera en Radio Reus. Ha sido director de “El Terrat”, director de TVE y CEO de Prisa Radio. Actualmente dirige la productora Globomedia (Mediapro).

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