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Opinion EDITORIAL

¿Quién teme a las urnas?

Después de tanto reclamar las urnas no se entiende que el Govern rechace ahora unos comicios homologables

 

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Reunión del comité Ejecutivo del PP presidido por Rajoy. EFE

Reunión del comité Ejecutivo del PP presidido por Rajoy. EFE

E l conseller de Presidència de la Generalitat, Jordi Turull, aseguró ayer en declaraciones a RAC1 que la convocatoria de elecciones autonómicas «no está sobre la mesa». Esta opción, la más racional en el momento actual de conflicto creciente y de grave crisis institucional y social, permitiría detener la aplicación del artículo 155 de la Constitución, una medida que todavía complicaría más la solución del problema. Jordi Turull ha justificado su rechazo a la convocatoria electoral argumentando que «ya nos hemos contado muchas veces». El razonamiento es pueril. Desde las propias filas independentistas la petición de urnas ha sido la reivindicación esencial, hasta el punto de recurrir a la épica para conseguir votar. Y cuando se ofrece la opción de las urnas dentro de la ley y con todas las garantías de transparencia, libertad, contraste de opiniones, homologación y reconocimiento internacional se arguye que «ya nos hemos contado muchas veces». Esperemos que la opción de Turull no se imponga en las filas independentistas donde el debate está abierto entre los que apuestan por la solución electoral y los que se resisten a aceptar la salida que ha planteado el Gobierno central. No se entiende este temor repentino. En democracia, la única forma civilizada de solventar las diferencias es el ejercicio del voto. Hasta el momento presente no disponemos de ningún referente homologable que contabilice la opinión de los catalanes respecto a la independencia. El 1-O no lo fue, por muchas razones y la mayoría no imputables a los convocantes, pero el proceso está plagado de carencias. En las «plebiscitarias» de 2015 (si es que lo fueron) las opciones independentistas ganaron en escaños, pero no en votos. Dos años después, empezamos a conocer de qué va la opción independentista. Qué mejor momento para contarnos. ¿Por qué ahora no interesa?

 

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