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Realidades paralelas

Martín Garrido Melero

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Realidades paralelas

Realidades paralelas

El campo más propio de las realidades paralelas es el de las dictaduras. En estos ecosistemas hay una verdad oficial, que se pretende que sea la única; y al margen (paralelamente, diríamos) un mundo completamente distinto, que se toma como el verdaderamente real por todos, excepto por el Poder constituido. Si se acuerdan, el cambio de moneda (la oficial y la existente en el mercado negro) marcaban dos mundos completamente paralelos.

Hay también realidades paralelas que obedecen a tener dos versiones distintas y hasta contrapuestas. Las encontramos en nuestras propias relaciones familiares o de pareja (más bien de expareja), en que cada miembro puede tener una visión completamente distinto del otro sobre hechos o conductas en la que ambos han participado. Veamos algunos casos.

1. Bitcoins

Un amigo me llama el día de Nochebuena para decirme que una vez más se ha arruinado y lo ha perdido todo. Invertía en bitcoins en una de las múltiples plataformas que existen en internet. Cuenta que parece que todo era una estafa. Millones de personas, muchas de países subdesarrollados, están enganchadas a estas plataformas, creen que van a enriquecerse, que la riqueza es posible y está al alcance de la mano. Mientras tanto sus amigos, quizás sus allegados, subsisten a duras penas con un sueldo que sólo da para seguir viviendo y ni eso. Los dos grupos viven realidades paralelas.

2. Familia real y Gobierno de coalición

He visto como muchos de ustedes el discurso de su Majestad el Rey Felipe VI en la televisión. No parece que el discurso de Nochebuena sea el momento más adecuado para despotricar de la familia y en especial en este caso del padre, pero los ciudadanos posiblemente esperaban algo que no han encontrado. Un amigo, que escribe habitualmente en el Diari, me envía un correo: «¡Increíble! El rey no ha hablado de los errores (delitos) de la Corona. Ha perdido una oportunidad de oro de intentar congraciarse con el país. Si sigue así, que Leonor comience a buscar trabajo, porque no será reina». La derecha en bloque ha alabado el discurso, el partido socialista no se sabe muy bien que ha dicho, los grupos de la izquierda y los partidos nacionalistas han puesto el grito en el cielo, pero lo hubieran realizado en cualquier caso. La Familia Real y el propio Gobierno de coalición parecen vivir, tanto en sus relaciones internas como en su comprensión del exterior, realidades paralelas.

3. Honorable Puigdemont

Es el mejor, no hay duda. Un día se le ocurrió proclamar la República, pero parece que lo hizo con la boca estrecha porque se olvidaron (¿se olvidaron realmente?) de quitar de su palacio la bandera española signo de la opresión. Pero el Honorable Puigdemont es el mejor, nadie como él ha conseguido crear una realidad paralela de la República catalana y arrastrar a un buen número de ciudadanos honrados y de cargos públicos, aunque bastantes piensen para sí que se han metido en un barco demasiado peligroso y en una travesía contraria a sus intereses particulares más prosaicos. Le visitan, organiza mítines, concentraciones, actos simbólicos, le adoran como el Becerro de Oro. Un héroe para unos; un payaso para otros. En cualquier caso, un presunto delincuente para el Estado del cual es ciudadano, por mucho que le pese. Aquí tenemos realidad paralela en bruto.

4. ¿Con IVA o sin IVA?

Un comentarista habitual del Diari me escribe que hay muchas perspectivas sobre el dinero negro. Tiene razón. Le contesto simplemente: «¿Con IVA o sin IVA?». ¿Les suena la pregunta? No me dirán que no se la han hecho alguna vez. No me digan lo que han respondido, no les quiero hacer sentirse culpables, no es mi intención. ¿No les parece que una pregunta tan habitual no encierra en el fondo una realidad paralela a la que pretenden hacernos creer como la única? La persona que formula tal pregunta puede considerar que eso es habitual (que para él lo es) y no tiene nada de extraño que luego se vaya a votar sin ningún escrúpulo a un partido de la izquierda llamada radical. Vive una realidad paralela, pero no tan alejada de nosotros. Les pongo un ejemplo: un conocido me comentaba que una pareja joven le había encargado un trabajo, mi conocido no se atrevía formular la pregunta en cuestión, y con cierta razón, porque la pareja eran inspectores de hacienda, pero afortunadamente para él la pregunta se la hicieron ellos.

5. Reguetón

Un mero comentario en los medios que pueda ser tachado de machista puede dar lugar a los más terribles castigos, más de uno ha sido despedido por una incorrección en este sentido, y cada vez más hay un movimiento contra el machismo. Quiero creer que los jóvenes participan de esta concepción. Pero si rastrean en internet en busca de canciones de moda pueda que empiecen a pensar que las cosas son diferentes. Podría recomendarles algunas, pero se las ahorro porque en algunos casos son absolutamente vomitivas. Hay mucha carne, tetas grandes, culos enormes, lenguaje soez y machismo hasta los tuétanos. Tienen cientos de millones de seguidores entre nuestros jóvenes. Aquí ya no hay realidades sino mundos paralelos.

El debate parlamentario tiene claros visos de convertirse en un mundo paralelo, incluso a su vez en múltiples mundos paralelos representados por los distintos partidos políticos. Frases como «están en otro mundo», «hablan de lo suyo», «no se preocupan de nuestros problemas», están en la calle para poner de manifiesto una distancia sideral entre los políticos y «nosotros». Peligroso, muy peligroso, pisamos terreno resbaladizo, que puede conducirnos a que se nos acabe imponiendo alguna de las realidades paralelas que hemos mencionado.

Martín Garrido Melero: Notario. Profesor de Derecho Civil de la Universitat Rovira i Virgili (URV). Con el Govern Maragall formó parte del grupo de expertos designado por la Generalitat para elaborar el Libro de Sucesiones del Código Civil catalán.

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