Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Opinion EDITORIAL

Sangra la herida comercial de Tarragona

El cierre de Lacoste pone de nuevo en evidencia las carencias del modelo comercial de la ciudad, si es que lo tiene.

Diari de Tarragona

Whatsapp
Cierra Lacoste de la Plaça Verdaguer de Tarragona. LLUÍS MILIAN

Cierra Lacoste de la Plaça Verdaguer de Tarragona. LLUÍS MILIAN

El cierre de la tienda que la firma francesa Lacoste tiene en la Plaça Verdaguer pone sal en la herida del modelo comercial de Tarragona, si es que Tarragona ha tenido alguna vez un modelo comercial. La bajada de persiana de la marca del cocodrilo eleva a nueve el número de establecimientos cerrados de la céntrica plaza. El declive no es  exclusivo de la plaza Verdaguer. Todo el centro de la ciudad, que debería ser el corazón comercial, sufre el mismo desgaste. En poco tiempo se han ido de la zona Mango, Zara, IKKs, San Remo y Pull&Bear. La alarma ha cundido entre el resto de comercios que persisten en su empeño de mantener el atractivo comercial del rovell de l’ou de la ciudad y han lanzado un SOS para que se tomen medidas que reactiven comercialmente el centro. Medidas para facilitar el aparcamiento, medidas de promoción y, sobre todo, medidas que reconduzcan el modelo comercial de la ciudad. El principal problema de la trama comercial de Tarragona es su desconexión. Todos los centros comerciales, para que funcionen, deben generar flujos de continuidad peatonal. Tarragona tiene una potente y muy buena oferta comercial, pero se ofrece en áreas estanco desconectadas entre si. Los ejes comerciales de las grandes ciudades suelen compaginar las grandes superficies con los pequeños comercios. Entre ambos se retroalimentan. No es cierto que el gran almacén es enemigo del pequeño comercio. Lo es si está lejos, pero es un gran aliado si está cerca.
El mayor problema comercial de Tarragona es que los dos grandes almacenes (El Corte Inglés y Parc Central) están desconectados del centro. Cuando deberían actuar como locomotora de la gran oferta comercial de la ciudad, operan de fuerza centrifuga. En el fondo del problema subyacen errores de planificación urbanística que ahora será muy difícil de subsanar, pero es necesario estudiar medidas profundas para tejer una trama de comercio urbano que sería imbatible. Para beneficio de todo el comercio y de toda la ciudad.

Temas

Comentarios

Lea También