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Se rompe CiU

Ya solo quedan dos partidos en la hoja de ruta de Mas y Junqueras: CDC y ERC, todo un fracaso
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Convergència i Unió se rompe, mejor dicho se ha roto en la tarde del miércoles. Se han dejado atrás 37 años de convivencia no siempre tranquila. Lo ha roto la democracia, el referéndum que Unió Democràtica celebró el domingo en que ganó la posición contraria a la independencia de acuerdo con la «hoja de ruta» de Artur Mas y Oriol Junqueras.

Esta ruptura se concreta hoy con la salida de los tres consellers de Unió del Govern de Artur Mas: Joana Ortega (Vicepresidente y que deja la política), Ramon Espadalé de Interior y Josep Maria Pelegrí, de Agricultura. Esta ruptura no supondrá, por responsabilidad política, la ruptura del grupo parlamentario, hasta las elecciones, ni en el Parlamento catalán ni en Madrid. Unió no irá a las litas de Convergència, formando CiU, en los próximos comicios. CiU es historia.

El coordinador general de Convergència, Josep Rull, lanzó públicamente el lunes un ultimátum a Unió, tras el referéndum en este partido, para que en un plazo de tres días, Unió se definiera independentista y aceptara, de cara a las elecciones autonómicas del 27 de septiembre, su acuerdo con la hoja de ruta de Mas, que contempla la independencia de Catalunya dentro de 18 meses, con o sin acuerdo con el Estado (lo que aquí llaman DUI, Declaració Unilateral de Independència).

Ya solo quedan dos partidos en la hoja de ruta de Mas y Junqueras: CDC y ERC: todo un fracaso, frente a las cinco formaciones políticas que apoyaron el «dret a decidir» y el soberanismo (CDC, UDC, ERC, ICV y CUP). Artur Mas en su línea cada vez más radical a favor de la independencia, se ha quedado solo con Esquerra, a la que planteó una OPA con la llamada «lista electoral del President» o lista única entre CDC y ERC. Oriol Junqueras lo rechazó.

Artur Mas pronunciará el sábado un discurso en Molins de Rei como inicio de la pre-campaña electoral para el 27-S, que él llama «plebiscitaria» y que tendrá como lema «Benvinguts al futur». Ahora Mas no tiene ataduras más que las de los suyos.

Duran Lleida, por su parte, consciente que su tiempo en política activa se acaba, no quiere dejar un legado independentista a un partido que nunca lo ha sido. Unió es un partido demócrata cristiano, nacionalista y de centro, y por lo tanto pactista. Desde hace tiempo Duran y Mas, en política catalana, circulaban por líneas paralelas que nunca se encontraban. Duran ha sido crítico con Artur Mas, pero sobre todo con «los hombres de Mas», sobre cómo han fabricado el «procés» hacia la independencia con unas fuerzas de izquierda, especialmente en lo que se refiere a política exterior, perdiendo cada vez más electores.

El Comité de Govern de Unió, presidido por Duran, ha decidido en la tarde del miércoles que no aceptaba el «ultimátum» de CDC a UDC no podía apoyar el full de ruta ni la independencia, sino un marco «más amplio» para que quepa mucha gente, incluidos los independentistas, ha dicho Espadaler. El Comité de Govern ha tomado esta decisión, por 16 vots a favor, 10 en contra y 2 abstenciones.

Artur Mas ya ha anunciado que se irá si no puede «liderar el procés» después de las elecciones. Lo tiene difícil ahora. Duran Lleida sabe bien que es un «apestado» para el mundo independentista, que lo considera como el político que siempre pone palos en las ruedas del «procés». En las redes sociales le han dicho de todo, absolutamente de todo, lo mismo en CDC que en ERC. Sería una gran fiesta para este mundo partidario de la DUI si Duran anunciara su retirada.

Otros partidos

Dentro de los cambios políticos en Catalunya, la monja Teresa Forcades, o monja en «excedencia», quiere ser la Ada Colau de Catalunya, con su total dedicación a la política, poniendo a CiU a la derecha corrupta del país. No creo que encajen demasiado los de Podemos con las ideas de Teresa Forcades. De momento le van bien las cosas políticas a Forcades. Por cierto, ha llegado el desmentido del obispo de Sant Feliu, Agustí Cortés, que no ha dado ningún permiso de salir del convento a Teresa Forcades, contrariamente a lo que ella había hecho circular.

Y es que la izquierda tiene manía con la religión, como si estuviéramos antes del Concilio. Ahí está la portavoz municipal de Madrid, Rita Maestre, que se encuentra imputada por el asalto a la capilla religiosa de la Universidad de Madrid (2011), donde se profirieron gritos obscenos y violentos contra la religión y los obispos españoles, en 2011, y en la protesta ella se desnudó de cintura para arriba. El líder municipal del PSOE, Antonio Carmona, que dio la alcaldía a Carmena, ya ha dicho que un imputado no puede tener un cargo municipal. Sin embargo, la alcaldesa Manuela Carmena dicho que Rita no dimitirá porque el asalto a la capilla era «libertad de expresión» y que la justicia lo arreglará. A Manuela Carmena le crecen los enanos.

Mientras tanto, todos esperan el próximo movimiento de Mariano Rajoy, que moverá sillas. Una silla que está ya movida, aunque no se ha hecho público, es la de Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del PP de Catalunya, que ha situado al partido al borde de la nada. Es seguro que no será la candidata del PP a las elecciones del 27-S en Catalunya y perderá su liderazgo.

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