Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Seguir buscando

No es cierto que la corrupción haya regresado, ya que jamás se ha ido

Manuel Alcántara

Whatsapp

Lo difícil no es continuar la búsqueda porque hay muchos sospechosos, sino hallar a alguien a quien se le pueda echar la culpa de todo. Al parecer lo hemos encontrado: es la función que ahora tiene que desempeñar el ministro en funciones, Luis de Guindos. No indaguemos más en nuestros males, ni en la sucesión de escándalos, ni prosigamos en el supuesto blanqueo del PP valenciano. El malo de la película tenía cara de actor secundario y no hay mejor camuflaje que ese. El Supremo investigará a Rita Barberá a ver si de una vez canta sobre el blanqueo de su tierra y de su mar, pero España es más grande y Ciudadanos amenaza con retirar su apoyo a Rajoy si la senadora sigue en el cargo. No es el final del principio, pero sí de la penúltima etapa. Hay que acabar con el bloqueo. Incluso Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo, ha dicho que a él también le gustaría que España tuviera un gobierno. Ya somos más, pero los que somos no somos pocos y además tenemos muy mala leche. ¿Cómo acabar con el bloqueo político si los asaltantes están dentro? Ya se sabe que la colección más difícil es la de mendrugos de ciudades asediadas y ahora el relevo de los escándalos está amenazando al impertérrito Rajoy, que no puede perder los nervios porque o no los tiene o no los ha usado nunca y están siempre como nuevos.

El culpable que afanosamente buscamos tiene que ser único. Si lo ha sido en compañía de otros ya no nos sirve.

El lío de la elección de Soria por mucho juego que siga dando no puede ser eterno porque hay mucha gente que no quiere jugar. Y, en plena campaña de las elecciones vascas y gallegas, lo importante es acabar con el bloqueo que nos afecta a todos. España sigue siendo una unidad de desatino en lo universal.

No es cierto que la corrupción haya regresado, ya que jamás se ha ido. Hay que aprender a convivir con ella mientras seguimos buscando culpables únicos. Son los que nunca han estado solos.

Temas

  • OPINIÓN & BLOGS

Comentarios

Lea También