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Superar el tsunami

Hemos evitado el hundimiento pero no basta con sacar la cabeza por encima del agua y flotar. Tenemos que nadar, y nadar bien, contra la fortísima corriente que provoca la pandemia

Joan Ruiz

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Joan Ruiz

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“No voy a polemizar con ningún presidente autonómico. Estoy plenamente centrado en superar la crisis provocada por la pandemia. Tengo la convicción que todos los presidentes autonómicos trabajan conjunta y lealmente conmigo para salvar vidas, recuperar el pulso económico y social del país, y derrotar al virus». Esta es la respuesta del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, al ser preguntado por los periodistas sobre la última y diaria andanada de críticas estériles tanto de la señora Ayuso como del señor Torra a la acción del ejecutivo. 

Chapeau. No es momento de inventarse agravios que nos distraigan de lo importante ni de pelearse con nadie, sino de superar la tempestad cuanto antes mejor. Tampoco es momento de engaños, ni de edulcorar la realidad.

Un presidente tiene la obligación de presentar los hechos y la gravedad del momento, por desagradable que esta sea. Afrontar la realidad no significa gritar a la desesperación. Ni el virus nos ha derrotado, ni nos va a derrotar. El esfuerzo y el comportamiento ejemplar del conjunto de la ciudadanía estas últimas semanas (en Tarragona, en Catalunya y el conjunto de España) debe ser un factor de inspiración para todos. Hay que ponerlo en valor. Gracias a vuestra determinación se han salvado miles de vidas, así de claro. Nos hemos enfrentado a una situación extrema y hemos sabido salir adelante. 

Pero el desafío sigue vigente. El virus está ahí. No podemos bajar la guardia porque nos jugamos perder todo lo que hemos avanzado estas últimas semanas. Por eso el presidente Pedro Sánchez pide mantener el estricto cumplimiento de las medidas higiénicas y sanitarias establecidas por las autoridades y perseverar en la unidad de acción que sí existe en la calle, en los hospitales y en la acción valiente del conjunto de ciudadanos. 

La crisis no es una excusa para que nadie quede abandonado en la cuneta. Lo que pasó en el 2008 no puede volver a repetirse

Hemos evitado el hundimiento pero no basta con sacar la cabeza por encima del agua y flotar. Tenemos que nadar, y nadar bien, contra la fortísima corriente que provoca la pandemia. Si nos relajamos ni que sea un momento el virus puede volver a sumergirnos. Mantenerlo a raya depende, también, de la actitud responsable de cada uno de nosotros en nuestra vida diaria. 

Segunda convicción subrayada por el presidente: la crisis no es una excusa para que nadie quede abandonado en la cuneta. Lo que pasó en el 2008 no puede volver a repetirse. Por eso, por primera vez en nuestra historia, el gobierno de progreso ha impulsado medidas de emergencia para establecer moratorias de hipotecas y alquileres, bonos sociales y prestaciones económicas para trabajadores y autónomos que se han visto perjudicados por el parón brusco de su actividad profesional. Solo en la provincia de Tarragona más de 90.000 trabajadores (unos 20.000 de los cuales autónomos) perciben estas prestaciones.

El virus no puede ser una excusa para profundizar en las desigualdades, al contrario, la experiencia nos demuestra que todos unidos como sociedad luchamos mejor y superamos incluso los desafíos más temibles.

Pero la pandemia también debe servirnos para rectificar todo aquello que se ha hecho mal en los últimos años. No podemos volver a permitir los recortes millonarios en la sanidad pública que aplicaron los gobiernos conservadores, tanto en Madrid como en Barcelona. No podemos seguir siendo uno de los países europeos que menos invierte en investigación.

Tenemos que lograr un gran acuerdo entre todas las fuerzas políticas (y espero que así lo entienda tanto la derecha como el independentismo) para reforzar el crecimiento económico y la creación de empleo una vez hayamos derrotado al virus. Impulsando, así mismo, las transformaciones necesarias que nos permitan elevarnos por encima de cualquier tempestad que nuevamente pretenda sumergirnos. En contra de lo que afirman los profetas políticos del apocalipsis la gran manifestación de dignidad colectiva que todos hemos protagonizado estas últimas semanas demuestra que este país tiene mucho futuro si sabemos superar la lamentable y atávica tendencia a pelearnos entre nosotros.  

Joan Ruiz, diputat del PSC al Congrés per Tarragona 

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