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Tarraco, Tàrraco, Tárraco... El parto de un coche con memoria histórica

Con o sin acento. Pocos días después del nacimiento de un vehículo, en Catalunya se debate sobre su ortografía y se retira un alto directivo procedente los tiempos de la dictadura

Joaquim Roglan

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Tarraco y Tarragona aparecen por primera vez en la cronología histórica del Servei d’Arxiu i Documentació Municipal de l’Ajuntament de Tarragona, Conselleria de Serveis Centrals, Economia i Hisenda i Conselleria de Cultura, Patrimoni i Festes.  Es el año 218 antes de Cristo. Como únicos y escuetos datos aporta: «218. Segona Guerra Púnica. 210. Publi Corneli Escipió reorganitza l’exèrcit romà a Tàrraco».

Dicha cronología oficial acaba el año 2000 después de Cristo y se espera que alguien de entre tanta institución tenga tiempo de actualizar las efemérides. Si es así, en alguna era futura constará que el año 2018 se presentó en Tarragona un coche llamado Seat Tarraco. Quien sienta curiosidad por las fechas históricas, la palabra Seat nació el año 1949. Era y son las siglas de la Sociedad Española de Automóviles de Turismo, fundada cuando la dictadura franquista. Las clases humildes, modestas y subalternas, que no podían permitirse lujos, reinterpretaron Seat como «Siempre Estarás Apretando Tornillos». Resumían así otra gran chapuza nacional que lanzó a caminos y asfaltos un Seat 600 con dos puertas que, como se abrían hacia atrás, podían romperse o salir volando a causa del viento.

Suerte que el Seat Tarraco es el nuevo coche fantástico universal. Aunque quizá no quede rastro fiable en los medios de comunicación indígenas, porque no fueron invitados a presenciar su parto. No obstante, ya se ha desatado la primera polémica entre personas quisquillosas de las lenguas y los acentos. Unas opinan que Tàrraco debe llevar acento abierto en catalán.

Otros sostienen que Tárraco se escribe con tilde castellana. Lo cierto es que el latín no tenía acentos, ni tildes, ni nadie sabe cómo se pronunciaba porque no quedan testimonios vivos, ni grabaciones sonoras o audiovisuales. Por tanto, cabe deducir que los franceses pronunciarán Seat Tagaco y los chinos Seat Talaco.

Ningún problema para los alemanes, que son quienes mejor pronuncian todas las erres posibles en la Unión Europea y en otros continentes. Los germanos de Volkswagen salvaron a Seat de su naufragio. Porque cuando estaba a punto de desaparecer del mapa rodado, el Parlament de Catalunya debatió sobre el futuro de tan popular empresa. Mientras, ni en el aparcamiento ni en la flotilla de coches oficiales con chófer de los representantes del pueblo no había ni un Seat. Audis muchos y alguno hasta  tuneado, pero Seat ni uno. No en vano, el tuneo es un negocio que mueve mucho dinero y otorga cierta libertad creativa a cada persona con su vehículo. Pero el debate sobre Tarraco, Tàrraco o Tárraco se zanja a gusto de cada cual con una  leve pincelada sobre la primera vocal.

Otra cuestión discutible se circunscribe a las tierras tarraconenses. ¿Por qué Tarraco y no Reus, Valls o Tortosa, entre otras capitales comarcales? Puestos dialogar y a llegar a acuerdos intermedios, quien invierta en un Seat Tarraco puede retocar su logo con variantes personalizadas que aguzan el arte e ingenio de jugar con las palabras. Así por ejemplo: Seafalset,  Seamora, Seatortosa, Seaulldecona, Seavalls… Y tantas como cada comarcalista desee lucir sus derechos y hechos diferenciales.  Por ahora, tres días después de la puesta de largo del Seat Tarraco, ya se ha prejubilado un vicepresidente ejecutivo de la marca que fue escalando posiciones en Seat desde 1971, año en que un obrero de la factoría de Barcelona murió tiroteado por la Policía Armada durante una huelga.

Más allá de una cronología que comienza hace miles de años en la Vía Augusta romana, una paradoja es que en Tarragona, como en Ibiza, no se fabrica ningún coche. El nuevo modelo surge de una industria germana con ciertas ideas claras y fijas desde que catalanes y españoles emigraban hacia Alemania. «Ingeniero y motor, alemanes. Capataz, español. Obrero, turco», resumían los directivos teutones. Cabe la esperanza de que otras marcas imiten a Seat y lancen al mercado modelos como: Lamborghini Reus, Ferrari Valls, Lexus Tortosa, Mercedes Vendrell, Audi Montblanc, Porsche Priorat, Range Rover Gandesa, BMW Ulldecona, Maserati Mòra… Todos coincidirán en unas carreteras sembradas de puntos negros y regadas de muertes desde el 218, Segunda Guerra Púnica. 

Periodista
Amb arrels familiars a la Terra Alta, Joaquim Roglan  va ser corresponsal a Ràdio Reus i cofundador de ‘Informes-Ebre’. Professor universitari, ha treballat als principals mitjans de comunicació de Catalunya i ha escrit vint llibres. Viu retirat a L’Empordanet.  

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